Esto es Pinky Filosofía, un manual de autoayuda:

Ibaé - Jesús Jank Curbelo
Ibaé
Pesadilla - Jesús Jank Curbelo
Pesadilla
King Bar - Jesús Jank Curbelo
King Bar
No molesten - Amanda Rosa Pérez Morales
No molesten
Del peligro de la palabra - Rafael Almanza

Del peligro de la palabra (primera epístola moral a Dania)

Recuerda, Dania, que el primero de mayo de 1933 Martin Heidegger había ingresado en el Partido Nazi. Se ha probado que siguió pagando la cuota hasta que cesaron los últimos bombardeos, por puro pánico, después de haber cavado trincheras y haber sido marginado, vigilado y amenazado hasta el último día del glorioso destino, eso sí, “inexorable”.

Nostos - Ernesto Hernández Busto

Nostos

La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.

Gueto a la cubana (VI y final) - Adriana Normand

Gueto a la cubana (VI y final)

En la Florida y en Australia ya han abierto algunas playas. En Dinamarca han vuelto a funcionar los salones de tatuajes. En Alemania ya usted puede visitar ciertas librerías. La OMS ha dicho que lo peor de la epidemia está por venir.


In-Reverse

Lovecraft o el coronavirus - Alberto Garrandés

Lovecraft o el coronavirus

En tiempos de COVID-19 no es que la ensoñación mantenga a raya a la locura, sino que la realidad podría confirmarse como una variación de lo fantástico. El comportamiento y la forma del virus alimentan la exaltación del mundo del horror.

El último seguidor de Kiki Corona - Javier Marimón

El último seguidor de Kiki Corona

A Kiki Corona nunca le fue bien en el ICRT. Su propia guerra tiene más que su música: está basada en el conflicto del propio Kiki cuando, siendo un chamaquito despreocupado de familia rica, le metieron en la cabeza lo de ser informante y él, tan buena gente, se lo creyó todo”.




Lo más reciente

A Cuban Hero

La historia que contó Erika esa noche fue más o menos como sigue.

Él era un trabajador de la Base Naval de Guantánamo, y ella, por ese entonces, antes de llegar a ser la modelo famosa en cuyo honor se celebraba la fiesta, una pobre guajirita que vivía enclaustrada por una estricta familia de cuáqueros filipinos.