Notas de un ‘Diletante sin causa’

Diletante sin causa fue como nombré el blog que comencé a escribir en diciembre de 2010. Me pareció un título más que adecuado, pues pensaba tratar diversos temas sin ser especialista en ninguno. Lo que se define como diletante: alguien que se interesa por las artes o por diferentes campos del saber, como aficionado y no como profesional.

Redacté unos 250 textos en casi nueve años. Traté los temas de mi interés, como son el cine, el béisbol, el ajedrez, los viajes, la literatura y la cultura en general. Todos en su relación con la represión y la censura propias del totalitarismo. La mayoría de los escritos tienen un vínculo directo con la situación cubana. Seleccioné 75, dejando exclusivamente aquellos que, estoy convencido, pude haber escrito solamente yo.

El blog tuvo más de un cuarto de millón de entradas, mucho más de lo que este libro puede aspirar a tener. Reunidos en un volumen, los textos cobran mayor coherencia que leídos en el blog. El volumen los contextualiza. Son trabajos escritos con la urgencia de reflexionar, comentar y aportar sobre hechos inmediatos; con la prisa de rescatar del olvido eventos y personajes que merecen atención y mejor entendimiento.

Escribí mucho sobre Cuba, cuya tierra no piso hace 40 años. Lo hice enfocándome de dos maneras. Al opinar sobre la situación actual del país, traté de aprovechar las ventajas que ofrece la distancia y me cuidé de hacerlo desde el punto de vista de alguien con información y conocimiento histórico sobre este tema.

Lo otro que hice fue remontarme a los finales de la década de los 60 y la década completa del 70, que es el periodo menos documentado y comprendido de la historia contemporánea cubana, de la cual solo hay información manipulada y proveniente de los círculos de poder. Un periodo difícil, que se ha tratado de mantener entre la oscuridad y la versión oficial. Lo hice con la memoria y sin nostalgia, a través de anécdotas personales o “artículos”, “crónicas”, “meditaciones” y “ensayuelos” basados en datos muy específicos a los cuales tuve acceso.

No he escatimado en nombrar ni en citar fechas y lugares. Así se fundamenta la Historia, con las pequeñas historias; así se lucha para evitar los intentos de anonimizar gran parte de la cultura. Fui testigo de una época sin testimonios.


*Introducción del libro Diletante sin causa: textos sobre cultura y represión (Editorial Casa Vacía, 2020).




Carlos Lechuga

Para Carlos Lechuga, de una lectora casada

Adriana Normand

Carlos Lechuga: Es un verdadero gusto comenzar el año leyendo En brazos de la mujer casada (Editorial Hypermedia, 2020). Creo que es una hermosa despedida al 2020, tan lleno de sobresaltos y represiones. Su libro supera esos doce meses de mierda y consigue que, al menos por un momento, sea posible olvidar tanta tragedia.


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