Conversación en La Catedral

[Una muela con Ezequiel Suárez, Lil Puñeta, Orlando Hernández y R10]


¿En qué momento se jodió el sistema/el arte en Cuba? 

Magela Garcés: …pues yo, tanto lo del “factor yuma” como lo de “mafias del arte cubano”, lo veo de la manera más englobante posible. Es decir, con todo lo que ello pueda implicar. No obstante, si es preciso categorizar un poco pues les digo que para mí el “factor yuma” es desde la alemanita que está haciendo un semestre en el ISA y se empató con fulanito, hasta la presencia de Continua en Cuba, pasando por el coleccionista, galerista, etc., que te llevan al estudio, o el que es tu amigo íntimo, por los modelos (lo mismo de códigos de vestimenta que de metodologías de gestión, lo que sea) importados, y por ahí pa’ allá todo lo que se les ocurra. 

En esencia, cualquier cosa que implique una presencia foránea, del modo que sea, y la manera en que influye ese mundo exterior sobre Cuba. Y lo de las mafias, pues lo veo como los diversos grupos de poder que existen, que son los que mueven los hilos de casi todo, y las diferentes relaciones que se dan entre ellos y al interior de ellos (alianzas, hostilidades, dobles caras, etc.)… 

Orlando Hernández: El asunto es interesante, pero como a mí no me interesa ejercer ningún tipo de poder, y mucho menos derrotarlos, no me siento muy inclinado a hablar sobre esos grupos de poder que sin duda existen actualmente y desde hace tiempo en el arte cubano. Reyecitos y reyecitas. Eso, junto a lo de los yumas, que es un tema distinto,
pero uno las dos cosas porque pienso que las dos son lo mismo, sustitutos, casabe (por aquello de que cuando no hay pan…). Probablemente eso solo suceda en países como Cuba, quizás. Al menos de esta manera tan ridícula. Claro que me estoy refiriendo solo a los poderes extraestatales. Porque el Estado lo ejerce desde arriba como pisotón, y los curadores y artistas de éxito, etc., desde los bordes, con su influencia, su prestigio, sus contactos, sus propiedades, su dinero, etc. Contra el Estado, ese aparato siempre represor de libertades, que ya uno de los clásicos (creo que Marx mismo) dijo que llegará el día en que tampoco exista, pues hay que metérselo con papa frita. Del otro puedes burlarte si quieres, pero por lo menos permite que los de más abajo recojan las migajas del banquete. 

Magela Garcés: Sí, sí, esa es la mafia mayor… 

Orlando Hernández: Tú sabes que a mí ya no me entusiasma el arte contemporáneo, yo prefiero involucrarme con otros modos de producción estética, las mal llamadas culturas populares y folclóricas, expresiones verdaderamente autenticas de la espiritualidad humana. Pero bueno, ya que estamos… Y hablando de cultura popular y yumas en Cuba, eso me recuerda una vez que Boris Groys estuvo aquí. 

R10: Ah, ¿sí? 

Ezequiel Suárez: ¿Quién es el Borisgroi ese? 

“Imagínate, aquel chamaquito entusiasta de la Revolución y la izquierda, de pronto llega a aquí y ve que la gente lo que está es desesperada y les da lo mismo dejarse tatuar una mierda por dos quilos que masturbarse frente a una cámara por dos quilos más… Se le rompió el mito…”.

Orlando Hernández

Orlando Hernández: Sí, el tipo vino, invitado por Desiderio Navarro, que tenía el Centro Cultural Criterios. Eso estaba de lo más bueno, lo único que muy concentrado sobre todo en Europa del Este y en teóricos de izquierda, pero igual… y Desiderio logró hacer una compilación importante de teoría contemporánea, y tradujo como de 16 idiomas… 

Magela Garcés: Yo llegué a contarle veinte. Una locura.

Orlando Hernández: Sí, sí, el tipo era un quemao… Bueno, pues él a cada rato invitaba teóricos a Cuba y eso. Siempre esas cosas quedaban como en bajo perfil, poca gente se enteraba… Y en una de esas vino Boris Groys (recuerdo otra ocasión en que vino Nicolás Bourriaud, con su teoría del arte relacional, que a mí siempre me ha parecido el descubrimiento del agua tibia, y yo le dije “Mira, tú lo que tienes que embarrarte un poco de fango, y ‘relacionarte’ al duro con el arte de verdad”; él se rio, pa’ mí que ni me entendió)…

Pero bueno, la cosa fue que Boris Groys vino, y en aquel momento él estaba preparando una exposición sobre religión y prácticas simbólicas asociadas a rituales religiosos, y yo hablé con Desiderio pa’ llevarlo [a Boris] a Regla, y pa’ allá lo llevé a conocer a mi amigo el artista, tatuador, tata nkisi y abakuá Julián González “Nfumbe”. La gente suele ver a estos personajes famosos que vienen como si fueran estatuas porque bueno, qué tú vas a hablar con esta gente que ya han hablado de esto y lo otro y de cosas tan elevadas y han publicado nosecuántos libros de teoría y qué sé yo qué, pero a mí no me importa na’ de eso y yo me llevé al tipo pa’ Regla y él la pasó bárbaro y Julián le regaló dos itones, que son como bastones de mando pequeños que usan los iremes abakuá cuando bailan. Y fue muy gracioso porque luego se quiso hacer una foto con aquellos dos itones cruzados sobre el pecho y una mirada profunda, parece que esa es como la idea que él tiene de solemnidad religiosa, ¿no? Muy alemán él, jajaja.


Conversación en La Catedral - Magela Garcés

Boris Groys.


Ezequiel Suárez: Igual que cuando vino Santiago Sierra, las primeras veces… 

Magela Garcés: Verdad que sí, tú trabajaste con él, ¿no? 

Ezequiel Suárez: Sí, yo fui el que hice la exposición de él en Aglutinador… Después tenía miedo de venir a Cuba porque yo le dije “Oye ten cuidado, no vengas a Cuba ahora porque hay un artista ahí que te quiere dar golpe”. 

“No todos los extranjeros son yumas; los africanos, los vietnamitas, etc., pertenecen a una categoría no-yuma, son bisneros, negociantes, etc., pero no yumas. Yuma es incluso el cubano que se fue y regresa con plata y puede y debe ser jineteado como cualquier norteamericano o europeo”.

Orlando Hernández

Magela Garcés: ¿Ah sí? ¿Quién? 

Ezequiel Suárez: No sé, Luis GómezLuis Gómez no le iba a dar golpes, quería pagarle a un tipo pa’ que le entrara a golpes. 

Magela Garcés: ¿Pero por qué? 

Ezequiel Suárez: Por unas obras que él hizo aquí pagándole a gente, con gente masturbándose y eso… Mucha gente se sintió ofendida con aquello… Muchachitos haciéndose pajas y eso… 

Orlando Hernández: Sí, yo recuerdo que luego de una de aquellas visitas a Cuba, nos encontramos en México y él me contó que había regresado fundido (y confundido), que
Cuba no era lo que él pensaba… Imagínate, aquel chamaquito entusiasta de la Revolución y la izquierda, de pronto llega a aquí y ve que la gente lo que está es desesperada y les da lo mismo dejarse tatuar una mierda por dos quilos que masturbarse frente a una cámara por dos quilos más… Se le rompió el mito… Mira, ese fanatismo de los cubanos con los yumas, es una categoría endémica, algo generado por nuestra debacle económica, política, etc., porque ser extranjero en otras latitudes no tiene gran importancia. Aquí sí. Y bueno, no todos los extranjeros son yumas; los africanos, los vietnamitas, etc., pertenecen a una categoría no-yuma, son bisneros, negociantes, etc., pero no yumas. Yuma es incluso el cubano que se fue y regresa con plata y puede y debe ser jineteado como cualquier norteamericano o europeo. Pero eso de que ser yuma constituya una seducción pa’ los artistas, en el fondo es bastante desagradable. Lo hace ver a uno como un ciudadano de segunda. 

R10: Pues mira, yo, sin los yumas no hubiera podido hacer nada. Y me refiero a los yumas norteamericanos, que son los yumas yumas, porque los yumas en general no han ayudado mucho. Casi el 95 % de todo mi trabajo terminado está en NY. Y vivo y trabajo con cierto desahogo gracias a esos contactos en NY. Y el único camino que veo para seguir haciéndolo y trabajar con coherencia, pasa por Central Park, y quizás por otros del Medio Oeste. Hay gente que son como más europeos, o sea que tienen más clientes en Europa. No sé, quizás Garaicoa, por ejemplo, pero hay un grupo de gente que básicamente es puro puro puro EE. UU. Por ejemplo, Kadir es mucho Las Vegas… Y te digo: ¿de qué otra manera pueden sobrevivir los artistas si no es por el yuma? Aquí nadie compra arte, no hay un mercado nacional. Los yumas son los que permiten que exista arte en Cuba, a no ser que insistas en ver el arte como se veía antes, cuando todo el mundo tenía una pincha normal y la gente pintaba por la noche, por la tarde… Bueno, como pasa en todas partes… 

Magela Garcés: Exacto, eso es bastante normal en el resto del mundo… 

R10: Claro, hasta cierto momento nosotros estábamos más o menos parecido al resto del mundo. Pero a partir no sé si de la Bienal esa del Kcho de la regata, la gente empezó realmente a comprar arte cubano, y cuando aquello empezaron a vender como to’ unos salvajes Los Carpinteros, Esterio, to’ esa gente… Yo no sé realmente si todas esas carreras hubieran llegado a alguna parte sin el dinero de los yumas… Y no solo eso, sino que el dinero también sostiene un poquito el prestigio, y estructura o le da un cuerpo a la proyección que tú das. Entonces, todavía hoy en Cuba, no sé hasta qué punto, es mucho más importante cuánto tú vendes y a quién se lo vendes, que quién escribe sobre ti o dónde tú has expuesto. A la gente le importa un bledo la crítica que tengas o la opinión que tengan los entendidos sobre ti. Más o menos tu primer factor legitimante es cuánto dinero eres capaz de hacer, si vendes y si vendes bastante, si vendes sistemáticamente, si tienes un montón de billete. O sea, eso es lo que to’ el mundo dice: si vende sirve, si no vende no sirve. Hay muy pocos casos que escapan a eso, y siempre son confusos. Por ejemplo, tú, Ezequiel. Eres un caso de un tipo que al parecer no vende mucho, pero to’ el mundo te tiene cierto respeto. Y mucha gente asume que tú no vendes porque estás completamente loco. O la gente piensa que estás completamente loco. O sea, es como una supuesta postura tuya ante el mercado, o que tú mismo te desacotejas.

“¿De qué otra manera pueden sobrevivir los artistas cubanos si no es por el yuma? Aquí nadie compra arte, no hay un mercado nacional. Los yumas son los que permiten que exista arte en Cuba”.

R10

Ezequiel Suárez: No, nunca, claro que no, al contrario… Pero como estamos rodeados de ratas me he tenido que meter en la cueva aquí en mi casa, imagínate tú… 

Magela Garcés: Pero Ezequiel, ¿en algún momento de tu carrera tú has asumido la postura consciente de darle la espalda al mercado? 

Magela Garcés: ¿Y cuáles son tus intereses, Ezequiel, en tu obra, ahora mismo? 

Ezequiel Suárez: No sé, venderla, ¿no? Ya no voy a hacer más nada, quiero vender lo que hice. Yo voy a hacer grafiti nada más, en paredes y eso. 

Lil Puñeta: Pero bueno, tú eres nómina de El Apartamento desde que surgió, y ellos te mueven tu pincha, ¿no? 

Ezequiel Suárez: El Apartamento no me mueve na’… Ahí hay una mafia también. Son 20 artistas y Christian solo mueve a 5, que son el Chino Novo, Diana Fonseca, Leandro FealMesías, y Arlés del Río. Esa es la mafia que él tiene… Alom también tiene su mafia por allá, en Ocho, su pequeño club… Entonces al frente está Moreira que tiene también su club… Sí, en la calle Ocho hay varias mafias, también está Wilfredo en esa calle. Viven una pila de gente, yo vivo en 6… Pero a mi casa nunca va nadie con un coleccionista. Mira, Sandra Ceballos tampoco me lleva a nadie, y ella es mafiosa eh, esa es la peor, esa es mercenaria… No, esto está caliente, de verdad que sí. Normal, yo no cojo lucha. 

Magela Garcés: ¿Y por qué tú crees que Christian mueve a 5 artistas nada más? 

Ezequiel Suárez: Porque va al seguro, son los que venden. Pero se le van artistas, se le pueden ir más. Ya se le fue Miguelito, porque se molestó por eso. 

“A partir no sé si de la Bienal esa del Kcho de la regata, la gente empezó realmente a comprar arte cubano, y cuando aquello empezaron a vender como to’ unos salvajes Los Carpinteros, Esterio, to’ esa gente. Yo no sé realmente si todas esas carreras hubieran llegado a alguna parte sin el dinero de los yumas…”.

R10

Magela Garcés: ¿Y está trabajando con alguien? 

Ezequiel Suárez: No, tiene un mecenas, un yuma que le compra y eso… Hay varios artistas disgustados ahí. Piverno, Osvaldito está disgustado, Larry también, no le vende na, no lo lleva a ninguna feria, no mueve ni cojone. Y así… Yornel está empingaísimo… 

Orlando Hernández: Y hay una pila que están ahora con Continua. Eso es otra mafia más. Y el Lorenzo, que lo de italiano mafioso se le huele a 10 kilómetros de distancia… 

Ezequiel Suárez: Cristina Vives es otra que está en su mafia también… Flavio se le fue, Ernesto Leal también, ahora está con Fernandito, así… No sé nada de esa parte… 

Magela Garcés: Y bueno, la mafia mayor de todas, que es la mismísima institución estatal, la red de galerías y museos que el Estado tiene. 

Ezequiel Suárez: Que no funciona.

Magela Garcés: No funciona, pero lo tienen todo amarrado y todo controlado. 

Ezequiel Suárez: Ah, ¿sí? No sé. Orlando, pero tú igual estás metido en eso, eh, en todo eso que tú criticas. Tú nunca me has traído a mí ningún coleccionista, por ejemplo, y yo sé que te has movido… Ni el mismo Christian me ha traído coleccionistas… Ahora, después de casi 20 años, 30, vengo a conocer, a través del Pollo, a José Artaiz… me cae bien el tipo, me cayó bien cantidad. El Pollo es gran amigo mío, es buena gente. 

“Todavía hoy en Cuba, no sé hasta qué punto, es mucho más importante cuánto tú vendes y a quién se lo vendes, que quién escribe sobre ti o dónde tú has expuesto. A la gente le importa un bledo la crítica que tengas o la opinión que tengan los entendidos sobre ti. (…) Tu primer factor legitimante es cuánto dinero eres capaz de hacer, si vendes y si vendes bastante, (…) si tienes un montón de billete”.

R10

Lil Puñeta: Claro, en definitiva, son pocos los casos de artistas que no están realmente muy puestos pal’ mercado, y la gente considera que tienen valor. Y muchos que no están para nada legitimados, consideran que tienen una gran carrera porque venden. 

Magela Garcés: Sí, hace unos días hablaba yo eso con un amigo, aquí ocurre una cosa que es una locura, y que yo no sé si en algún otro lugar del mundo ocurre, que es que el estudio tuyo funciona como un espacio legitimador, que es donde tú vendes. Normalmente, afuera, a ti te representa una galería y tú vendes a través de ella, nadie vende en el estudio (pero bueno, aquí las galerías apenas funcionan). Y eso se viene a confirmar con las alianzas que hacen los estudios con la institución durante la Bienal, que aparecen en el programa oficial y todo. El open studio de fulano, el open studio de mengano… 

Ezequiel Suárez: ¿Sí? A mí nadie me ha comprado en el estudio… Pero sí, es muy loco, aquí los artistas tienen más poder que las instituciones y que las galerías independientes, ellos mismos mueven los contactos y la gente que viene… Mira, René Francisco es otro que anda por allá con su mafia… Está Gorría también, que son más sanos, yo creo. Qué sé yo, como son de otro ambiente… Pichi ese; no son del núcleo duro, son de la música más bien, los actores… El caso es que se reúnen todos en las fiestas de Garaicoa, ahí ves a todo el mundo. 

Magela Garcés: Es como el resumen del año… 

Ezequiel Suárez: Exacto, se resume ahí. 

Orlando Hernández: Sí, aquí los artistas, sobre todo los de los 90, se han dedicado a demostrar ese estatus, con las fiestas, etc… Los Carpinteros, los Garaicoa, los René Francisco… 

Lil Puñeta: Sí, sí, pero con toda su especuladera y todo, en la fiesta esa de René el otro día, estaban vendiendo la cerveza, ¿qué es eso asere? 

Orlando Hernández: Ah sí, ¿la que hizo en lo de Wilfredo Prieto? 

“El Apartamento no me mueve na’… Ahí hay una mafia también. Son 20 artistas y Christian solo mueve a 5, que son el Chino Novo, Diana Fonseca, Leandro Feal, Mesías, y Arlés del Río. Esa es la mafia que él tiene…”.

Ezequiel Suárez

Ezequiel Suárez: Wilfredo Prieto es un poco megalómano, ¿no? El espacio ese es demasiado grande… Es amigo de Chicho, los vi dándose un abrazo y todo… Está todo muy raro… En la expo de Larry en El Apartamento, coincidieron ahí Chicho y ese que anda con la bandera, Otero ¿no? Eso estaba raro ahí con esos dos personajes jajajaja… De pronto veo a Llópiz saludando a Chicho y le pregunté: “¿Por qué tú saludas a ese tipo?”, y dice que porque lo conoce. Yo no saludo a ese hombre. Además, es muy feo, ¡qué feo es!… 

También hay mucha división, to’ el mundo habla mal de to’ el mundo… Siempre ha sido así, mucha hipocresía, son buenos artistas pero malas personas… Estoy muy decepcionado… 

R10: Así mismo es… Y sucede también, por ejemplo, que los yumas se ilusionan y se desilusionan sistemáticamente con el arte cubano. Casi siempre es una coyuntura. Yo he vivido momentos donde la gente viene a comprar cualquier cosa, a arrasar. Vienen y desprenden lo que tengas colgado en la pared. Y después viene un largo periodo donde nadie absolutamente viene a comprar nada, y no hay manera de vender nada. La transición Obama-Trump es un excelente ejemplo. Con Obama podían venir 3 o 4 grupos a la semana y con Trump a lo mejor vienen 3 o 4 grupos, al año. 

Magela Garcés: Sí, pero eso no es por falta de entusiasmo de ellos, eso es por regulaciones reales. 

R10: Claro, pero existe el factor rumor, existe como un runrún así de que Cuba está hot, es trendy y en ese momento entonces Chanel hace un desfile, vienen los Rolling Stones, de repente hay un gran momento de consumo. Por ejemplo, antes fue cuando el Buena Vista Social Club. Cuando el BVSC hizo la explosión aquella, cualquier cosa cubana se pagaba bien. Después cayó un gran vacío de nuevo, hasta que volvió a activarse la cosa con el boom de Obama, ese lo viví perfectamente. 

En el momento de Obama salieron “45 millones” de restaurantes, hubo una explosión de producto cubano, la pequeña empresa cubana se expandió, la gente vino a ver lo que estaba pasando aquí, y veían alegría, prosperidad, y de alguna manera todo eso influye, todo eso alimenta el valor de un producto cubano. Si Chanel desfila en Prado, por algo será. Si los Rolling tocan en la Ciudad Deportiva, por algo será. Si de repente todos vienen a Cuba a pasear en almendrones, pues por algo será. Entonces en ese momento el arte cubano, como la música, como todo, era codiciado. 

Lil Puñeta: Sí, el 2016 estuvo caliente. 

R10: Anjá, 2016-2017, que realmente fue mi primer boom positivo. Yo no tenía ni idea de qué era un buen momento, ni un mal momento, ni un momento estándar. Cuando yo empecé a tener telas, empezó eso, y yo vi como todas las telas volaron. Y pensé que eso era ser artista. Pero pensé que eso era así pa’ siempre y que eso era lo normal. 

“La mafia mayor de todas (…) es la mismísima institución estatal, la red de galerías y museos que el Estado tiene”.

Magela Garcés

Magela Garcés: ¿Y volaron cómo? ¿Esa gestión quién la hacía? ¿Cómo tú te empataste con esa gente? 

R10: Venía gente a la casa. 

Magela Garcés: ¿Quién te la traía? 

R10: Venía Suzel La China, Ernestico El Pardo, con su gente, Mayda Tirado traía unas esplendidas señoras, muy finas ellas… había varios que traían grupos constantemente, un goteo fijo. Y el bayú con los precios era total. Había piezas, digamos, de 500, que una vez alguien se equivocó y dijo 1500, ni sabía lo que estaba diciendo, y yo ni me di cuenta del error, y ¡la compraron en 1500!, una cosa que no valía 1500 más nunca en la vida. La gente en ese momento no discernía ni tenía una cosa muy crítica, sencillamente quería llevarse algo y ya. 

Orlando Hernández: Es lo que te digo, un imbécil estadounidense, italiano o alemán, sabe Dios si pronazi, parece valer más que un cubano culto, inteligente, etc., pero sin un medio en el bolsillo. Es asqueroso. El arte es un sistema muy prostituido, desde luego, y está jodido que todo eso se convierta en algo normal. 

R10: Bueno. Después, cuando empieza la desgracia, con Trump (aunque ya desde antes se notaba un viento extraño), pues dejamos de tener swing. Entonces si Cuba no tiene ningún swing, el arte cubano no tiene ningún swing. Y toda esa gente que venía con cierta regularidad, desapareció. Y sí te digo, ha cambiado dramáticamente el estatus de un montón de gente por una coyuntura que no es nacional, depende de los yumas y de la voluntad de los yumas de venir a comprar o no. 

Magela Garcés: ¿De un montón de gente? Tampoco son tantos… 

R10: No, a ver. Hay una cúpula que no depende de la coyuntura. Hay 3 o 4 gatos muy legitimados, que no hay coyuntura que acabe con ellos, siempre van a tener su mercado ahí́. Pero el arte cubano tiene un montón de estratos. Hay gente que depende más del coleccionista, digamos, entusiasta, que realmente le guste tu obra, no que esté haciendo una inversión contigo, o si la hace sea como jugar a la inversión contigo. No es el tipo que te compra un Garaicoa o un René Francisco o un Fabelo, que sabe son inversiones seguras. Eso tiene su público, son la gente que puede pagar, la gente que está informada. Pero un médico, por ejemplo, o un abogado norteamericano, que vaya a tu casa y se enamore de un cuadro, normal, eso es un comprador completamente diferente de los que quieren hacer negocio contigo. Y es ese enorme segmento de los compradores esos “normales”, el que ha desaparecido, y por supuesto hay un montón de estratos, de artistas, que yo pienso se las ven un poco negras. Sobre todo, después de un momento de auge como el de Obama, donde todo el mundo asimiló un estilo de vida, o todo el mundo, digamos, empezó a vivir de acuerdo con ese nivel de visitas, que ahora le cuesta mucho poder mantener. 

“Aquí los artistas, sobre todo los de los 90, se han dedicado a demostrar ese estatus con las fiestas, etc… Los Carpinteros, los Garaicoa, los René Francisco…”.

Orlando Hernández

Hay una baja, eso to’ el mundo lo sabe. Cuando desaparece la gente que maneja grupos, pues se afecta una enorme cantidad de gente. Que, por lo general, hay una cúpula que no se afecta, hay un enorme porciento que está muy jodido, y debajo está como el inframundo, que son las ferias de Habana Vieja, ese tipo de gente que vende cuadros en 50 o 60 pesos… Entonces digamos, del 20 % al 80 % de la escala hay muchos afectados, y del 20 % para abajo no, y del 80 % para arriba tampoco. Entonces pues, sí, sin los yumas, es muy complicado, por mil razones… 

Magela Garcés: Y yo pienso que una de las principales razones es la falta de espacios… Tanto para la comercialización como para la conservación… Oye, Ezequiel, esa frase de “El arte cubano son muchas mafias”, es tuya, ¿verdad? 

Ezequiel Suárez: Sí 

Magela Garcés: ¿Eso de que año es? 

Ezequiel Suárez: Eso es viejo. No sé, noventipico, dos mil. Ya yo no me acuerdo de nada, no me interesa el pasado. Me interesa el presente, ayer, hoy y mañana. 

Magela Garcés: ¿Y dónde la pusiste, en qué soporte? 

Ezequiel Suárez: En una camisa, en la parte de atrás. La tiene Garaicoa ahora mismo, por cierto. Fue un cambio que hicimos, él me dio una foto y yo la camisa. 


Conversación en La Catedral - Magela Garcés - Carlos Garaicoa

Carlos Garaicoa.


Magela Garcés: ¿Y en qué estabas pensando cuando se te ocurrió?

“Los yumas se ilusionan y se desilusionan sistemáticamente con el arte cubano. Casi siempre es una coyuntura. Yo he vivido momentos donde la gente viene a comprar cualquier cosa, a arrasar. Vienen y desprenden lo que tengas colgado en la pared. Y después viene un largo periodo donde nadie absolutamente viene a comprar nada”.

R10

Ezequiel Suárez: No sé… Es así, ¿no?… Después eso fue complicándose, dentro de una mafia hay mafias, y dentro de esa hay otras, en fin… Pero me gusta más la idea del rompecabezas. El arte cubano es un rompecabezas, según Henry Eric. Eso me encantó. 

Magela Garcés: ¿Pero en qué tú pensabas cuando lo dijiste? 

Ezequiel Suárez: Que son mafias, mi vida, ¿tú no estás viendo? 

Magela Garcés: ¿Pero a que te referías específicamente? 

Ezequiel Suárez: Las mafias de Garaicoa, las de to’ el mundo, ¿no? To’ el mundo tiene un grupito. 

Magela Garcés: ¿Cuáles son?

Ezequiel Suárez: Tú deberías saberlo, ¿no? 

Magela Garcés: Yo no sé nada… 

“Un imbécil estadounidense, italiano o alemán, sabe Dios si pronazi, parece valer más que un cubano culto, inteligente, etc., pero sin un medio en el bolsillo. Es asqueroso. El arte es un sistema muy prostituido”.

Orlando Hernández

Ezequiel Suárez: Ustedes.

Magela Garcés: ¿Ustedes quiénes? 

Ezequiel Suárez: La Servando es una mafia… Garaicoa, Christian, Continua… Garaicoa es Ministro de Cultura, eh, de las artes plásticas; de la música sabes que es Silvio Rodríguez. No sé, Garaicoa está detrás de todo, está detrás de Continua, de Artista x Artista y El Apartamento es de él.

Orlando Hernández: ¿Pero eso tú lo sabes con certeza? Eso es como un rumor… 

Ezequiel Suárez: Está detrás, está detrás. Está detrás de todo. 

Magela Garcés: ¿Pero a ti te parece que el mayor mafioso del arte cubano es Garaicoa? 

Ezequiel Suárez: Yo creo que sí.

Magela Garcés: ¿Te parece más mafioso que la institución misma?

“Con Trump (aunque ya desde antes se notaba un viento extraño), pues dejamos de tener swing. Entonces si Cuba no tiene ningún swing, el arte cubano no tiene ningún swing”.

R10

Ezequiel Suárez: Sí, claro, él es la institución. 

Magela Garcés: No no, la institución estatal, digo. 

Ezequiel Suárez: La institución es él, él se mete en todo… Son cosas raras, me estás llevando a pensar cosas que ya no me interesan… Mafia es una palabra vieja, eh… Igual lo de los yumas, eso es viejísimo, eh, ¿“factor yuma”? Estamos en el siglo XXI, ya eso no importa. 

Magela Garcés: ¿Cómo que no importa, si con los yumas, por ejemplo, aquí to’ el mundo te los clava? 

R10: Llilian Llanes tiene un dicho: “El respeto al extranjero ajeno es la paz”. 

Ezequiel Suárez: Eso siempre ha pasado, eh. Pasa en todos lados, normal. 

Magela Garcés: ¿Y cómo ha sido tu experiencia personal con eso? 

Ezequiel Suárez: Muy mala. Mira donde vivo pa’ que veas. No me han dejado levantar cabeza, me han cerrado las puertas, me han puesto el dedo. 

“Hay una cúpula que no depende de la coyuntura. Hay 3 o 4 gatos muy legitimados, que no hay coyuntura que acabe con ellos, siempre van a tener su mercado ahí. Pero el arte cubano tiene un montón de estratos”.

R10

Lil Puñeta: A mí en cuanto oigo el sintagma “Mafia Cubana”, me entra un aburrimiento brutal y me quedo dormido… Zzzzzz… Automáticamente empiezo a soñar que estoy en otro país, en una Beca o Residencia, algo duro sin dudas; estoy en un taller grande con pinga y llegan (mira qué piquete más loco) Ella Cisneros, Nina Menocal y Jorge Pérez (el del Perez Museum), sí ese mismo, en fin que entran al taller con la encargada de darles el tour por los talleres de la Residencia y resulta que yo estaba ahí soñando —literalmente, me había quedado dormido(a)—: “¡Hola! Miren, este(a) es Lil Puñeta un(a) artista cubano(a) que está aquí haciendo su residencia…”. Asere, ella no había terminado de decir cubano(a) y salta Ella Cisneros y dice: “A mí me parece que lo que está haciendo Continua en La Habana con Garaicoa no está nada bien, porque ¿quién rayos es Continua y sus especialistas para acaparar todas las visitas importantes a La Habana y, para colmo, prácticamente obligar a las agencias de turismo a visitar los estudios que ellos decidan? ¿Quién es Garaicoa para decidir quién es mejor artista que quién? Por ejemplo, Yaque, la obra de Yaque a mí me parece realmente una bobería, es mi criterio y lo he dicho públicamente, y que un pequeño grupo decida a quiénes apoyar en Cuba está muy mal…”. 

Y yo ahí en plan: “mmm ujummm ujummm” y dije en voz alta: “Sí, sí, así mismo es”, pero en mi interior me estaba reventando, porque a mí siempre me ha gustado la obra de Yaque y Continua me parece lo mejor que le ha pasado a Cuba en años. 

Todo fue muy rápido y en lo que se retiraban del taller estas tres personalidades, mi mano temblaba sudorosa mientras mi cerebro me aplicaba el mayor bullying interior jamás experimentado: 

Cerebro de Lil: ¡Chama! Usted es anormal completo(a), imbécil, acaban de visitarte tres pejes gordos del arte latinoamericano, ¿y tú no fuiste capaz de hacerte una foto? Usted es tremendo(a) comepinga. 

Lil: Asere, no quise ser irrespetuoso(a), ¿cómo voy a interrumpir a Ella Cisneros? ¿Tú estás loco? 

Cerebro de Lil: Asere, esa gente vino a ver tu trabajo y tú ni siquiera tienes qué postear hoy a Instagram. ¿Sabes lo importante que hubiese sido que te vieran con ESE team? Usted es tronco de imbécil. 

Lil: Es que, es que yo… 

Cerebro de Lil: Imbécil, eres imbécil. 

“El arte cubano son muchas mafias”.

Ezequiel Suárez

En lo que se cerraba la puerta de taller, me dije en voz alta: “Asere, ¿esa gente vino hasta aquí a hablar mal de Garaicoa y Continua? ¿Ni siquiera miraron mi trabajo? ¿Es más importante lo que está pasando con Continua-Institución-Garaicoa… que mi trabajo?”. 

Cerebro de Lil: Ya te dije que eso que estás haciendo es tremenda perra pinga. 

R10: Yo no diría que hay mafias del arte, yo diría que hay comportamientos mafiosos. Decir que hay una mafia supone toda una organización o estructura, un grupo de gente con ideas claras sobre más o menos su negocio, ¿no? Bien sistematizado y bien estructurado, y yo no creo que eso exista. 

Magela Garcés: Yo sí creo.

Ezequiel Suárez: Ya no son mafias, son sectas. 

Orlando Hernández: ¿Cuál es la diferencia?

Ezequiel Suárez: La mafia es donde se mueve el dinero. Lo otro son sectas intelectuales. 

R10: Yo creo que hay grupos de gente que saben muy bien defender sus propios intereses y tienen no necesariamente actitudes mafiosas, porque si no todo el mundo tendría actitudes mafiosas. Pero sí hay un montón de decisiones que se toman sobre el acceso al yuma que no tienen nada que ver con el arte, es decir, que no hacen nada por el arte. Son gente que tiene sus socios, sus intereses, y en lo que promueven a sus socios, de alguna manera bloquean también al resto. No es tanto concentrarte en la promoción como también en, muchas veces, evitar que otros espacios sean visibles, o sea, jugar un tin sucio con eso. 

“Garaicoa está detrás de todo, está detrás de Continua, de Artista x Artista y El Apartamento es de él”.

Ezequiel Suárez

Magela Garcés: Sí, claro, y nadie da la luz con nada. 

R10: Anjá. Y tú ves mucho eso cuando sistemáticamente te esconden la bola, como el proceso de entrar y salir de las listas de considerados, es a veces aleatorio, circunstancial, y no depende mucho de ti. Un día le caes bien a nosecuánta gente y a otro día, por alguna razón que tú no sabes, ya nadie más va a visitarte. O puede pasar lo contrario, se olvidan de ti durante ocho meses y un día te caen como si no hubiera pasado nada. Es muy oscuro qué mueve a la gente que domina, digamos, a los grupos de visitantes. Lo de conductas mafiosas también lo puedes sacar por el nivel de interconexión que tienen las diferentes familias. 

Magela Garcés: Claro, las alianzas que se hacen… 

R10: Alianzas y guerras. No hay tantas alianzas como guerras. Todo el mundo más o menos hala pa’ donde le convenga, entonces es posible que en la estratificación de las “familias”, dos familias de un mismo peso se tiren un cabo para monopolizar todo un sector del yuma… Mira más o menos todas las nóminas o todos los grupos de artistas con los que trabajan todos, siempre son los mismos; está determinado básicamente por el interés primario de cuánto dinero yo puedo hacer con ese grupo de artistas. Cuando tú ves en las otras generaciones de pintores establecidos, con obras en Bellas Artes, de generaciones de esas, digamos, de la de Pedro Pablo, pero no tan famosos como Pedro Pablo; gente de toda la vida: Rubén Rodríguez, Eduardo Rubén, Ángel Ramírez, todo ese enorme piquete… Ninguna de esas “familias” que comercializan arte trabajan con ellos, parece que eso es solo para determinada edad, hay como una edad óptima, tienes que estar joven, digamos entre los 25 y los 35, que son los artistas con swing, con proyección en un futuro, que no necesariamente tienen que tener una gran obra. Y muchas veces gente que ha tenido la suerte de que le compraran mucho estando en la escuela, ya son gente que sale directamente del ISA para las grandes exposiciones… 

Magela Garcés: ¿Quiénes? ¿De quién estás hablando? 

R10: Miriannis Montes de Oca, Lianet Martínez, un montón de gente que se acaban de graduar. 

Lil Puñeta: ¿Pero Miriannis con qué galería? ¿Y en qué gran exposición ha estado? Y, además, ¿a quién le parece buena su obra? 

R10: Bueno Detrás del muro, ese tipo de proyectos así, qué sé yo… 

“¿Pero a ti te parece que el mayor mafioso del arte cubano es Garaicoa?”.

Magela Garcés

Orlando Hernández: Pero Detrás del muro no es una exposición seria… Juanito tiene también su mafia por allá y eso, pero ¡por favor! 

R10: No, yo hablo de lo que hay, aquí serio serio no hay nada. 

Magela Garcés: Bueno, El Apartamento es bastante serio, Continua es bastante seria… 

R10: Puede ser, pero hay una gran diferencia entre uno y otra. Continua es una estructura que viene de afuera y es una galería de verdad. El Apartamento es una persona normal que decide coger una casa para exhibir y hacer, etc. Eso más o menos es una “paladar” artística… Es muy diferente cuando tu importas una estructura y la pones aquí, eso ya viene con todo un knowhow, con todo un sistema, viene con los vasos comunicantes hacia el mercado real. La proyección que tiene Continua a nivel de redes sociales, a nivel de visibilidad, por ejemplo, no es la misma que tiene El Apartamento, este es un poco misterioso, un poco escondido. 

No hay anuncios en todas partes de que hoy hay una exposición en El Apartamento, eso casi parece clandestino. Así lo veo yo desde fuera. Si tú me preguntas cuántos eventos en Continua he visto anunciados, te digo: montones. En El Apartamento no recuerdo haber visto mucho. Hay un aura de misterio que rodea eso de que si tú quieres saber quiénes son los artistas tienes que ir ahí o… 

Orlando Hernández: Entras al sitio web y ya. De todos modos, la nómina de El Apartamento es en gran medida la de la Servando y la de Continua… 

R10: Anjá. En sentido general, hay un grupo de artistas que, por merito propio, por relaciones o por oscuros métodos, se ha logrado meter ahí́ en el mainstream. Y mientras tú seas rentable, pues estas ahí. Por eso digo que no es tanto una mafia, porque eso es lo normal. A una galería le interesa que su artista venda, y no le interesa representar a alguien que no venda nada. Eso es normal. Por ejemplo, cuando tú ves todas las ferias en el año, mira quiénes van, casi siempre los mismos, casi siempre gente que tiene dinero y dice, entre todos nos pagamos el stand. Eso es una cosa que funciona por debajo. Si haces un recuento de los nombres que salen, verás casi siempre los mismos. Por ejemplo, Mabel Poblet, que lo mismo está en EE. UU., que en Galería Habana, que en la exposición de Luciano… En esencia, hay muy poca diversidad en el arte cubano que logra visibilizarse y comercializarse. 

Orlando Hernández: Por cierto, ¿ustedes vieron eso de la colección de Luciano Méndez en Salamanca? 

“Lo que está haciendo Continua en La Habana con Garaicoa no está nada bien, porque ¿quién rayos es Continua y sus especialistas para acaparar todas las visitas importantes a La Habana y, para colmo, prácticamente obligar a las agencias de turismo a visitar los estudios que ellos decidan?”.

Lil Puñeta

Magela Garcés: Sí, ¿qué hay con eso? 

Orlando Hernández: Pues que el tipo llevó parte de su colección a que se la guarden en un museo por allá́, y realizó una exposición con parte de esas piezas… ubíquense: español, empresario, dueño de una colección grande de arte cubano, lleva una parte de esta a un museo por allá, hasta ahí todo normal, ¿no? Bueno, pues en el evento: ¿saben quién estaba? Nuestro querido Jorge Fernández, el director del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba. ¿Alguien me puede explicar qué coño hacía ese tipo ahí́? 

Lil Puñeta: Normal, su trabajo… O quizás Luciano lo invitó en plan mafiosos que se deben favores… 

Magela Garcés: Está muy raro todo… Pero sigue con lo que decías, R10. 

R10: Eso, que al final es una cuestión de dinero. Todo el mundo vela por sus propios intereses y por su trabajo, que consiste básicamente en ganar dinero. 

Lil Puñeta: Hay mucha falta de seriedad. Creo que con las artes visuales opera un poco la misma estructura que con las canciones de reguetón. Tú tiras un hit, y ese mes tú eres el artista del mes, vas a Hong Kong, a NY, te llevan 15 grupos. Y el mes que viene el artista del mes es otro tipo que le dio la patá a la lata y todos los grupos que iban a verte desaparecen y se concentran en el artista popular del mes. Y entonces el otro que creyó que había llegado a algún lado se queda en blanco porque no sabe qué fue lo que pasó… Y entonces ya cuando el arte empieza a estar presionado por patear la lata, por el rendimiento, muchos artistas empiezan a producir un tipo de arte mucho más comercial, el mismo arte con que patearon la lata, y empiezan los clichés y empieza el gran bayú. Se convierte todo en una candonga, una cosa muy rara, y tú no haces nada que de una forma u otra no se convierta en dinero. 

R10: Todo tiene detrás un mismo objetivo: hacer tu marca más fiable y que la gente pague automáticamente, sin pensar, por tu producto. Todo lo que hace la gente, desde cómo se visten pa’ ir a la Fábrica de Arte, al perfume que se ponen y lo que cuentan en la calle, todo ese andamiaje, por lo general, es un trabajo de branding personal. Que tiene como fin escondido la credibilidad. El sueño de casi todo el mundo es ser un producto de consumo automático. Creo que así es como funciona cualquier cosa que sea profesional. Y eso es arte profesional, en la medida en que tú vives de eso. Ya el otro tipo de arte ese de que tú eres diseñador por la mañana y pintas por la tarde, ya ahí́ te puedes dar algunos lujos… 

Pienso que es muy sano no ser absorbido por el mecanismo, porque este te va a obligar a trabajar para él. No me refiero al mercado, sino a los grupos de poder, aquí el mercado está distorsionado. Lo que pasa en Cuba no pasa en otros lugares. En otros lugares tú tienes algunas garantías, techo, comida, transporte… lo básico. Aquí nosotros estamos peleando a mordiscos por las cosas más sencillas del mundo, por lo más básico… Hay una guerra salvaje de supervivencia, porque hay demasiada oferta para una demanda muy reducida. Es muy difícil hacer una lectura imparcial y fría de todo eso porque las condicionantes económicas son tan brutales que tú realmente no sabes si quieres ser absorbido por el mecanismo, si quieres ser un esclavo del mercado, si quieres hacer tu obra, si quieres ser un poeta de la noche, tú no sabes realmente qué es lo que te conviene. 

Detrás del muro no es una exposición seria”.

Orlando Hernández

Magela Garcés: Pues yo tengo la impresión de que aquí todos quieren ser absorbidos por el mecanismo, o al menos la inmensa mayoría. 

Orlando Hernández: Pero claro. Aquí to’ el mundo está desesperado por vender, y cuando el mecanismo empieza a coquetearte tú sientes una efervescencia, como una gran promesa de que todo se va a resolver. ¿Pero qué es lo que se va a resolver? Ahí es donde está la tristeza. Se va a resolver un pollo más, un pernil, más ron, o sea, las tonterías. Porque básicamente eso no va a significar nada extraordinario. Es la seguridad esa elemental que to’ el mundo tiene en todas partes, que tú no tienes. Una ventana nueva, un aire acondicionado. Cuando tú ves realmente adónde se orienta el esfuerzo artístico, es completamente patético. Hay mucha gente que está pintando para pintar la casa, o para mudarse a una casa con un cuarto más… Eso esta volao cuando realmente es transparente, normal, pero es que todo eso se disfraza de algo tan sofisticado, que llega un momento en que da como una alergia ver todas las máscaras que hay escondiendo una cosa tan básica. 

R10: Quizás lo más raro de todo, lo más molesto, sean las pretensiones que pueden tener un montón de círculos de poder sobre sus intenciones. Mucha gente habla de los altos ideales artísticos, etc., cuando en realidad se sabe que es mucho más sencillo todo. Lo que digo es que cuando tú me haces creer a mí que tu estructura es de promoción del arte, de promover los nuevos valores, de proyección comunitaria, etc., todo eso es tremenda baba, no tiene nada que ver con eso, tiene que ver con el dinero. No puedes divorciar, abstraer el mundo del arte del mundo en que tú vives, y si este, o sea, el sistema cubano, es desastroso, no hay manera de que el mundo del arte no sea desastroso. Es absurdo pensar que hay algo funcionando ahí de manera clean. No puede ser. 

Ezequiel Suárez: Sí…, yo creo que no hay nada. No ha surgido nada puro… Mira, Cristo Salvador (que este tipo se fue pal yuma) y la gente ni iba ahí́. Todo el mundo está detrás del dinero queriendo conectarse, entonces van a Fucina y esos lugares… Me parece que el lugar más sano es Villa Manuela ahora mismo, un ambiente más agradable… la UNEAC no es lo peor, hay cosas peores. 

Magela Garcés: ¿Como qué? 

Ezequiel Suárez: Qué sé yo, todo lo demás. La UNEAC son unos viejitos así de lo más chochos, de lo más bonitos. Y El Apartamento a mí me gusta, la verdad es que han hecho buenas exposiciones. Y en realidad yo no tengo ningún problema con Christian, él me cae súper, la verdad. Son sus amigotes el problema, parece, que nos lo van embarcando al hombre. Pero Chris sale de eso, imagino. Son los artistas cubanos los del problema, si me preguntas, son mafiosos y sectarios y muy comepingas todos. Y mientras más de avanzadilla, pues peores personas se vuelven y más raritos, jajaajaj. Y por algo te decía que me gusta Villa Manuela: como allí́ no está la avanzadilla ni nadie interesante… pues muy limpio el lugar. 

Magela Garcés: ¿Y qué solución ustedes le ven a eso? 

R10: No le veo ninguna.

“Con las artes visuales opera un poco la misma estructura que con las canciones de reguetón. Tú tiras un hit, y ese mes tú eres el artista del mes, vas a Hong Kong, a NY, te llevan 15 grupos. Y el mes que viene el artista del mes es otro tipo que le dio la patá a la lata y todos los grupos que iban a verte desaparecen y se concentran en el artista popular del mes”.

Lil Puñeta

Magela Garcés: Yo sí, ahora lo comento… 

R10: Hace poco estuve hablando con Lili Boti, la hija de Llilian Llanes, sobre cómo los Estados cuidan su patrimonio artístico, y dentro de ese cuidado, el cuidado que toman en el artista, que es el que hace el patrimonio artístico. Países como Argentina, Chile, qué sé yo, que en determinado momento de tu carrera te dan un premio, un premio que siempre significa sacarte de la lucha desesperada por la supervivencia. Por ejemplo, un premio del tipo: a partir de ahora y hasta el final de tus días te vamos a pagar cinco salarios mínimos todos los meses… 

Orlando Hernández: Pero eso es una cosa superpaternalista. 

R10: No, yo no lo veo así. Yo lo que veo es que una vez que tienes 60 y pico de años, empiezas a disminuir un poquito tu energía. No puedes competir con jóvenes que son capaces de ir a todas las fiestas, a todas las borracheras. Y como tú estás en decadencia, es como una jubilación, que te cuida de hacer el ridículo a partir de los 60, 70 años. 

Orlando Hernández: Pero imagínate si habría que pagarle a todos los artistas… 

R10: No hay que pagar a todos, sino a los que se merezcan el premio. Pero es lamentable, por ejemplo, un Pedro de Oraá, gente que ya tiene una enorme historia y que no están en el mercado, que no tienen dinero pa’ sobrevivir, ni fuerzas pa’ sobrevivir. Recuerdo a Adigio, que no es que haya tenido una carrera luminosa, pero es un tipo que está en el Museo, que tiene una historia… 

Lil Puñeta: Yo logré rescatar un archivo enviado hace unos años desde una cuenta de correo del CNAP, donde se estaba construyendo una propuesta, el tema era que alguien proponía hacer un fondo de apoyo dirigido a artistas jóvenes, tipo una especie de salario trimestral, es una idea un poco perversa, pero pudiera funcionar… Los artistas recién graduados de las academias y el ISA recibirían una suma de dinero entre los 1000 y 2000 CUC cada tres meses para producir, hasta los 35 años de edad. Lógicamente, esto venía acompañado de requisitos y normas a cumplir, ¿bizarra la idea? ¡Sí! Pero sin dudas pudiera ser una solución (algo es mejor que nada). ¿Mafia? ¿Solución utópica? Valora tú… 

Orlando Hernández: Mira, eso es tremenda estupidez. ¿Quién te dijo a ti que a los chiquillos recién graduados habría que pagarles esa cantidad para que se dedicaran a “hacer arte”? Eso es una locura, usted se gradúa, búsquese la vida. 

“En otros lugares tú tienes algunas garantías, techo, comida, transporte… lo básico. Aquí nosotros estamos peleando a mordiscos por las cosas más sencillas del mundo, por lo más básico… Hay una guerra salvaje de supervivencia, porque hay demasiada oferta para una demanda muy reducida”.

R10

Lil Puñeta: Bueno, yo te digo lo que vi… 

Magela Garcés: Pérate, un paréntesis. ¿Tú sabes que la palabra “bizarro”, en español, significa “valiente”? 

Lil Puñeta: ¡Pues me sirve igual, mejor todavía! Sería un gesto muy “bizarro”… En cierto momento llegué incluso a creer que existe o existió alguien con poder dentro del sistema que tenía interés real en apoyar la producción artística de cualquier manera, teniendo en cuenta el simple hecho de que casi todas las propuestas tenían que ver con dinero, mucho dinero para el campo de producción. Bueno, en fin, que solo se aprobó Post-it, y ya sabemos cómo va eso… Había una que pedía dividir el presupuesto que mantiene a los soldados que vigilan y recopilan información para ellos, sabes, todos los muchachos jóvenes de formación militar que “aman” el arte y están en cuanto festival, inauguración y fenómeno cultural surja, haciendo contactos e introduciéndose como puedan en los núcleos, en fin, que era una comparación interesante; esta persona proponía quitar la mitad de estos empleados y dirigir ese dinero a becas de creación. Pero fue por gusto. Recuerdo haber leído algo así como: “¡Fulana! menos arte y más seguridad, hay problemas más serios en este país”. Esta persona casi profetizó: “Lo único que van a lograr en el futuro es un aumento o conversión de artistas en disidentes activistas, para entonces tendrán que poner 4 vigilantes por artista; va a salir más caro…”. Y mira hoy, jajajajaja, tengo fichados a más de 25 centinelas y casi todos allegados y buena gente (aparentemente), incluso he visto nacer relaciones íntimas y de amistad entre ambos bandos, ¿genial? ¿Mafia? 

R10: Bueno, mira, están las colecciones de los bancos en México, por ejemplo, que compran y hacen centros culturales, etc. Si tú quieres alardear tanto de tu política cultural y de toda la cultura que eres capaz de producir, lo primero que tienes que hacer es preocuparte por la gente que produce esa cultura. Una obra no lleva comida, lleva climatización, un poco de detergente pa’ limpiarla; pero el tipo que la hizo tiene que comer diariamente, tiene necesidades sistemáticas. Lo primero es ocuparte del artista. Yo no sé de qué manera, pero los mecanismos existen. 

Magela Garcés: Hay mil mecanismos. En el mundo existen fundaciones y tal… Hay muchos gobiernos que dan becas y tienen programas de subvención para los artistas, etc. Lo jodido está cuando el gobierno quiere centralizar el poder y controlarlo todo, en este caso dentro del sistema del arte, que es de lo que estamos hablando específicamente. 

Orlando Hernández: En el resto del mundo suele haber un mercado nacional, a partir de la empresa y la gestión privada. En Cuba no existe eso, o está aún en un estadio muy primitivo de la existencia. Si las instituciones relacionadas con el arte, la cultura y, en general, la sociedad, funcionaran de manera normal; si el Estado fuera eficiente, etc., todos los reyecitos y reyecitas mafiosillos no existirían, o su poder funcionaría solo como influencia, que es como debiera ser. 

Magela Garcés: Exacto, ahí quería llegar. Yo la solución más viable e inmediata que le veo a la situación actual es esta: liberalismo. Apertura a la inversión extranjera y nacional. Dar espacio real a la propiedad privada. 

Lil Puñeta: Caballero, ustedes han pensado que toda la droga y el dinero que recala en Cuba desde que existe el tráfico marítimo, se quema, ¿verdad? Se destruye, ¿verdad? Pues y si les digo que yo sueño todas las noches que viene alguien vestido de guardacostas y me dice: “Mira Lil Puñeta, ves todos esos dólares que hemos rescatado de algún tráfico fallido en nuestras costas, pues ese dinero no lo quemamos, le damos otros usos; no podemos hacerlo público, pero es un dinero que nos está entrando hace muchos años y de gratis”. 

“Yo tengo la impresión de que aquí todos quieren ser absorbidos por el mecanismo, o al menos la inmensa mayoría”.

Magela Garcés

Y yo le digo: “¿Asere, por qué no agarran unos cuantos millones y se los meten al mercado de arte cubano? Compren obras, hagan un museo, no sé, asere, algo, si todo ese dinero no es de ustedes”. 

Guardacostas: “¡No! Porque eso sería de cierta manera una especie de inversión extranjera y no puede ser, le estaremos dando usos más banales y que no levanten sospechas”. 

Y yo: “¿Como qué, asere?”. 

El guardacostas se gira, enciende un fósforo y prende fuego a media tonelada de pacas de Marihuana… Yo me quedo mirando fijamente al otro lado de la habitación, donde hay muchos paquetes bien envueltos y retractilados de dólares americanos que el salitre no pudo desteñir y me voy en fade-out…, despierto y digo: “¡Pinga! Esto no me ha hecho falta hackearlo, esto es totalmente posible”, ¿qué pasa con la “inversión extranjera” que llega a las costas de Cuba? Piensa pa’ que veas. ¡Qué clase de fondo deben tener, asere! Sin impuestos. Dinero negro. 

Orlando Hernández: Y ese recala por accidente. Pero piensa en el que trafican de verdad, ellos mismos… 

Lil Puñeta: Puafff, tú sí andas verde de verdad, Culiacán. 

Ezequiel Suárez: Es un rompecabezas. Un puzle con muchas fichas. Tienes que armar eso.

Magela Garcés: ¿Y quién arma eso? 

“Aquí to’ el mundo está desesperado por vender, y cuando el mecanismo empieza a coquetearte tú sientes una efervescencia, como una gran promesa de que todo se va a resolver. ¿Pero qué es lo que se va a resolver? Ahí es donde está la tristeza. Se va a resolver un pollo más, un pernil, más ron, o sea, las tonterías”.

Orlando Hernández

Ezequiel Suárez: No sé. Tú, ¿no? 

Magela Garcés: ¿Yo? Yo lo desarmo, ¡ja!

Ezequiel Suárez: Eso lo dijo Henry Eric, me encantó. El tipo se metió como diez años viviendo en España, llegó a Cuba, empezó a visitar gente, y un día fue a mi casa y me dijo, acariciándose la barba: “Esto es un rompecabezas”. Coño, Henry, lo has definido, asere. Es un rompecabezas. ¿Cómo tú armas un rompecabezas? Es difícil, ¿no? 

Orlando Hernández: Tienes que tener todas las piezas. 

Lil Puñeta: Hay demasiadas piezas.

R10: Y aquí hay una pila de piezas escondidas.

Ezequiel Suárez: Hay una cantidad de piezaaaaasss… 




Hypermedia Review n 1.

El Factor Yuma & Las Mafias del Arte Cubano

Hypermedia

De los artistas cubanos contemporáneos, ¿quién es Messi?, ¿quién es Cristiano Ronaldo?
¿Por qué no hay curadores cubanos capaces de decir, como Zinedine Zidane: “Si sigo, será peor para todos”?
¿Cuáles son los artistas cubanos con más ceros en la cuenta bancaria?
¿Cuáles son, literalmente, los artistas cubanos más “ceros” (a la izquierda y a la derecha)?


3 Comentarios
  1. Bueno… Llegué hasta aquí desde el texto de Virginia Ramírez relacionado con la queja de Sandra Ceballos para entender un poco mejor de qué iba la cosa, pues tengo varios conocidos muy devotos de Ezequiel Suárez y sobre él no había escuchado más que comentarios favorecedores, y porque además me preocupo ante cualquier forma de abuso de un hombre hacia una mujer. Y sí, efectivamente, la alusión de Ezequiel a Sandra Ceballos es breve pero está ahí. Lo siento, pero hablar así de una mujer que además fue tu pareja es una bajeza, no tiene otro nombre, aunque sé que, lamentablemente, muchos aún no entienden por qué.
    Pero ya que estoy aquí, añadiré que terminé por aburrirme (como ven el tono y el lenguaje callejeros por sí solos no garantizan un texto divertido o ameno): aburrirme de este y de tantos textos como este. Nada, que el exhibicionismo y la descarga también cansan. Y qué pequeño y deprimente parece de momento el mundo de estos personajes. En fin… Nada nuevo bajo el sol.

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