El Nash y la Espada

El Nash y la Espada es un “videopoema” de Carlos Augusto Alfonso, continuación del proyecto titulado Fundamento Caín,  homenaje audiovisual a Guillermo Cabrera Infante. En palabras del autor:

La segunda parte de Fundamento Caín, marca el tráiler de afianzamiento de un joven audaz venido 
de la nada: Guillermo Cabrera Infante, su instalación  definitiva en el mercado de la palabra.
Genio y figura con una voz galante, educada para  entrar en el juego, rompe con  los estamentos de los privilegiados, su maldición de clase. 
Tímido jíbaro nacido en una aldea taína, en el Crack del 29, con padres comunistas orientales sube a la palestra. El cine lo alimenta literalmente, no es una opción, es el cine o el cine. Lo desempercude, lo radicaliza, lo hace escritor.
En un taller del periódico MAÑANA: Una fantasía palmolive de olores que prefiere, tinta de imprenta, 
niño corrector, “esclavo de galeras”, hace la suplencia del amigo que se tragó un puente dental. 
Es una tumba, pero no se entera, ve la intercepción de calles: Barcelona y Amistad.
En el Waldorf Astoria, en un surview encuentra prototipo de coche conceptual.
Chute de pigmentos por abrasión mecánica, mancha de grasa, pone un cartón, descubre
en sus dobleces petroglifo de auto subcompacto perimetral: Es publicidad, es poesía.
El nombre o la marca no los tiene claros, lo que tiene sentido es que lo diseña un Guillermo Flajole.
Ganarse los “flajoles” hace que al mejicano Santanon lo llamen “el bandido social”.
No hay que descender en una escala, mago de la palabra escrita, ávido del sonido sincronizado, el hablante
en jazz, no “el cantante de jazz “en la caja de resonancia, curra por diversión (no para el inglés) la plástica
membrana delante del bombillo pasando sueños en movimiento, un hombre trasnochado de  opiniones,
no obstante Holdenliano (por Williams Holden) va con insurreccionales que combaten las cuitas del horror. Hablo del 5-8: Intercepción crucial.
Se funde alfarero con samurái en uno de los cuentos de restauración Meiji.
El cronista de Indias que se envíe a sí mismo no es un reportero, es un outsider. 
Cronista fusionado con la historia que narra, aunque se distancie, es un forajido ante el Rey.
Quieran o no, músicos de oído, viejos adversarios, carburadores, deben aceptar que el onanista es dios.
El Nash y la Espada es un Nash y la nada. Todo Fundamento Caín es un tratado no convencional, es el echar de menos,  
(más que arma) desarma piezas rompecabezas, Caín seres, maneja con desenfado por metropolitanas, solo sin chofer, el Nash artero.

Oigan como suena, depredador, sientan como siento mi Nash entero, sientan en su lengua delicatessen, móvil  belicoso, ángelico, auto del lenguaje adquirido con la palabra SINO.


El Nash y la Espada 





Carlos Augusto Alfonso, Fundamento Caín

Fundamento Caín

Carlos Augusto Alfonso

Una película de Carlos Augusto Alfonso sobre el escritor cubano Guillermo Cabrera Infante. Un viaje a lo invisible o silenciado de una literatura, de una ciudad, de un país.


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