Etiqueta: Sociedad cubana

Flores para los perdedores - Ana Lourdes

Flores para los perdedores

La gramática del poder necesita un objeto sobre el cual ejercer su acción. Incluso cuando los artistas se las han ingeniado para subvertir el poder, los círculos de poder se las han ingeniado aún más para anular dicha subversión. Tal vez la subversión solo es posible allí donde la sombra de la mano legitimadora no alcanza.

No es tu culpa, es la necesidad de sexo - Gabriel García Galano

No es tu culpa, es la necesidad de sexo

Apareció la oportunidad: las apps de citas. Para asiáticos, latinos, para toda “raza”, denominación o creencia. Hace un año, la aceptación de este tipo de cosas en EE. UU. era de un 29 %. Pero en un país donde no hay tiempo para casi nada, no importa la aceptación. La usas y ya. “Es un entretenimiento, qué puede pasar…”.

Lidzie Alvisa Las trampas del interior 2, 2008. Fotografía, acrílico y alfileres. 80 x 120 cm Imagen cortesía de la artista

Dar luz

Paula nació el viernes después de 24 horas de tortura, tras una imperdonable secuencia de violencia obstétrica. Todavía estoy tratando de entender cómo pudo suceder esto en la sala más calificada del Hospital Materno Ramón González Coro, el más calificado de La Habana. ¿Protocolos enyesados? ¿Indolencia medica? ¿Indiferencia?

Oídos que no juzgan - Kirenia Yalit Núñez Pérez

Oídos que no juzgan

No ha existido un día desde que comenzó la cuarentena en que no se hayan denunciado actos de hostigamiento. Es cuando se empieza a ver la efectividad de habernos reinventado: las redes sociales se han convertido en el campo de batalla más inmediato.

Little Rose - Edgar Ariel

Little Rose

¿Quién dice que un teatro es una funeraria? Yo vine a ver una representación teatral. Un espectáculo de variedades. Quien diga lo contrario no vino. Se lo perdió. Personaje protagónico: una ve-de-tte. La Rosa de Cuba. De Cuba y América. De Cuba y para el mundo. De todos y para el bien de todos.

¡No Fidel, no ahora! Otra economía poética - Juliana Rabelo

¡No Fidel, no ahora! Otra economía poética

En un bodegón, una mujer se asoma desde la puerta y grita: “¡Se acabó el picadillo, caballero!”. Por suerte, quien esto escribe solo quería lentejas. El número seis de la cola no lo tomó tan bien: “¡Si Fidel estuviera vivo estas cosas no pasarían!”. Ahí mismo llegó mi primera tesis cuarentenal: Fidel es un progenitor de estoicos.

Réquiem por la norma - Ana Lourdes

Réquiem por la norma

Todos los sueños húmedos de mi generación tienen a Wendy Guerra como protagonista, dirigiendo una orgía guerrillera vestida solo con una boina verde olivo hecha por Gucci, mientras cabalga sobre Julio Antonio Mella. Y contrario a lo que pueda pensarse, esto tiene que ver más con el MeToo que todas las páginas que se han escrito al respecto.