Etiqueta: Racismo

José Martí: “Mi raza” o el racismo redundante - Francisco Morán

José Martí: “Mi raza” o el racismo redundante

Martí cubre, amordaza, el decir del negro con el suyo propio —el del hombre blanco, que es también el de la retórica racista. De milagro no mencionó a Cam. ¿O sí? Además, ese “virus” que con el racismo busca infectar e inhabilitar al negro es otro ejemplo del modus operandi de la biopolítica martiana: insectos dañinos, gusanos, sietemesinos, virus.

Soy, me pienso y hablo como homosexual negro - Alberto Abreu Arcia

Soy, me pienso y hablo como homosexual negro

A los 15 años supe que, desde el punto de vista político, ser homosexual negro era considerado un pecado nefando. Comprendí que, como homosexual negro, estaba condenado a una doble soledad, y que si decidía vivir como tal en una sociedad tan homofóbica, era preciso negociar mi entrada al mundo del homosexual blanco.

Trendy color, blacking y George Floyd - Alberto Garrandés

Trendy color, blacking y George Floyd

Hace unos días vi la extensa y escalofriante nota de Wikipedia sobre los hechos en torno a la muerte de George Floyd. Entre mil y un detalles había una foto del policía que le causó la muerte, y otra del propio Floyd. De pronto, más allá del obvio asunto del odio de estirpe racial, el rostro de Floyd tiene una antigüedad cultural de 3000 años.

Alfredo Triff, mi respuesta - Geandy Pavón

Alfredo Triff, mi respuesta

Néstor Díaz de Villegas dice que “el racismo es parte estructural de América”. A lo cual, Alfredo Triff contesta en forma de pregunta: “¿De qué estructura habla, legislativa, política, social?”. Me tomo la libertad de responder yo a la pregunta: de todas, Triff, de todas. El racismo es parte de la estructura de cada una de esas ramas del poder.

Néstor Díaz de Villegas está equivocado - Alfredo Triff

Néstor Díaz de Villegas está equivocado

Recibo un artículo de Néstor Díaz de Villegas, vía email, y reviso su contenido: sí, no, sí, no, no, no. Muchos más NOes que SÍes. El poeta se ha lanzado con la pira en la mano, y es una pira peligrosa. Derroche de retórica y euforia, pero poco argumento. Se ha esfumado el crítico perceptivo y se asoma Torquemada.

Racismo: ¿Somos o no somos?

¿Somos o no somos?

Alguien dijo un día: Cuba ha erradicado el racismo, y se corrió la voz. Relegamos el antirracismo a un estamento superior, estatal, que era racista como los ciudadanos, pero lo negaba. Las prácticas racistas diarias quedaron en el limbo irresuelto de los privilegios, arraigadas en un proceso político que detesta mirarse al espejo.