Etiqueta: Martica Minipunto

Everglades: la literatura no importa - Martica Minipunto

Everglades: la literatura no importa

Everglades: salvajismo, histerización, excentricidad. Everglades: lo único que me enloqueció durante una cuarentena en La Habana, y que verdaderamente definió mi training de lengua, mis fiebres de hembra. Es una suerte que Everglades todavía sea literatura: la necesaria, la enloquecedora.

Puriales de Caujerí: un tajo de sangre - Martica Minipunto

Puriales de Caujerí: un tajo de sangre

Cuba es una isla hostil para las mujeres, no importa donde una nazca. Como el chicle pegado en la madera, nos metemos en nuestra propia boca y vivimos con el aguante, salivando, soñándonos en tantas vidas que ya no son. Quiero pensar que el espíritu de una mujer nacida en Puriales está entre las mujeres de mi familia, y nos cuida.

Vuelvo a la playa - Martica Minipunto

Vuelvo a la playa

No sé cuándo pueda volver a la playa. La última vez que fuimos a Guanabo, mi mamá se puso un biquini que yo nunca me atrevería a usar. Mi mamá es un personaje obligatorio en esta columna. Se ha especializado en comprender mi realidad. Ella escribe mejor todo esto, metaboliza mejor la mierda que es todo esto.

Una tarde de rabia con Carlos Manuel Álvarez - Carlos Lechuga

Una tarde de rabia con Carlos Manuel Álvarez

“Yo sé que si un día me meten preso, o me detienen cuando vaya de nuevo a Cuba, son mis amigos los que me van a sacar de la cárcel o del apuro. Mis amigos y la derecha, mis amigos y Miami, mis amigos y el exilio. La izquierda me va a hundir más. De la izquierda cubana, hasta ahora, no se puede esperar más que complicidad con el represor”.

Chic(a) - Martica Minipunto

Chic(a)

Desde que nací sueño con una revolución chic(a), algo que parece imposible porque han creado la grandeza revolucionaria: big show machista que adopta muchas formas: la marca de un auto, los puños de un tipo, la ley mordaza, el viento agitado de la precariedad y el abuso de poder fálico, que te escupe en la cola: “Ciudadana, no pregunte más”.

Yo no tengo nasobuco - Larry J. González

Yo no tengo nasobuco

Si tuviera nasobuco tampoco lo usaría, porque no voy a salir más a la calle. Hasta que se acabe todo esto. Aunque me muera de hambre. Tengo un boleto de avión pospuesto para una fecha a la que no le veo ninguna perspectiva, por como pinta el paisaje.

La masa de croquetas, ETECSA y los planes mercenarios - Ray Veiro

La masa de croquetas, ETECSA y los planes mercenarios

#QuédateEnCasa, pero la gente de Cuba no puede quedarse en casa. La gente de Cuba vive del diario. Eso significa no tener ahorros, tener “pan pa’ hoy y hambre pa’ mañana”, tener la casa a medio construir. Un cubano con hambre y sin dinero es un cubano propenso a convertirse en “mercenario”.

Hoy quiero hablar de los pulmones - Martica Minipunto

Hoy quiero hablar de los pulmones

Reclusión necesaria, cuarentena lógica. El método triunfalista del turismo en Cuba. No voy a dilapidar sobre lo obvio: ¿cómo podría paralizarse un país que subsiste como puede? ¿Cómo no entender que hay que cerrar la frontera para que el daño no sea peor?