Etiqueta: Larry J. González

Yo quiero a mis dos padres muertos de un infarto - Larry J González

Yo quiero a mis dos padres muertos de un infarto

Pensé en mi hermana que vive en Miami, comiéndose un cable, pero que no tenía que estar ni un minuto en la sala de Cardiología. Pensé en las 40 horas que se me venían encima. Pensé en Vale todo, aquella novela brasileña, y en mis ganas de vivir de un dinero que no fuera mío. Pensé en las últimas fotos de Yomil & El Dany juntos.

Yo no tengo nasobuco - Larry J. González

Yo no tengo nasobuco

Si tuviera nasobuco tampoco lo usaría, porque no voy a salir más a la calle. Hasta que se acabe todo esto. Aunque me muera de hambre. Tengo un boleto de avión pospuesto para una fecha a la que no le veo ninguna perspectiva, por como pinta el paisaje.

Harakiri rosa - Martica Minipunto

Harakiri rosa

Me fui a Sakura, la exposición de Rocío García, porque necesitaba un lugar sin hedor. Que mis dadaístas ejercicios me salven este mes de marzo en el que todo huele y se siente tan mal: la censura, la homofobia, el espectáculo, la cárcel.

La fiebre millenial - Larry J. González

La fiebre millennial

El chamaquito me dice que me quiere hacer una entrevista. Que no es por nada, que está entrevistando a algunos de los artistas que trabajan con la galería El Apartamento. Lo de “que no es por nada” me gustó.

Lenguas líricas: sobre una antología de poesía cubana

Lenguas líricas: sobre una antología de poesía cubana

Los poetas José Ramón Sánchez y Oscar Cruz, editores de la excelente revista literaria La Noria, me propusieron escribir la introducción a una antología de poesía cubana que ellos habían preparado. Luego me hicieron saber que no publicarían el texto a menos que yo eliminara la alusión a Clandestinos, el grupo que realizó acciones de protesta cívica en Cuba. Nunca he modificado lo que he escrito por razones políticas. Esta vez no iba a ser la primera.

Madonna - Nothing Breaks Like a Heart

Nothing Breaks Like a Heart

Es demasiado obvio que has cogido a Madonna como pretexto para hablar, una vez más, sobre mi disidencia y sobre tus gustos musicales; pero más que nada es un ejemplo muy obvio para hablar de desamor. Te voy a responder hablándote, entre otras cosas, de mi añejo fanatismo, del grunge y también sobre el libro de texto de segundo grado en todas las primarias.