Etiqueta: Larry J. González

Legna Rodríguez Iglesias

Quiero ver esa película

Lo que sucede con Quiero hacer una película es que no puedo contarla. Identifico el lenguaje con el que ha sido narrada como mi propio lenguaje; reconozco en las escenas cada una de mis palabras en cada uno de los libros que escribí en La Habana y que sigo escribiendo fuera de La Habana. Me llamo Yimit Ramírez y estoy enamorada.

Larry J. González

Porque los tanques son tanques, y lo demás son cisternas*

Yo soy epiléptico. Tomo una pastilla a las 11 a.m. y otra a las 11 p.m. Esa pastilla está en falta por la pandemia. No la fabrican en Cuba. Antes de que cerraran aeropuertos y todo se volviera un caos, me aseguré pastillas para casi un año. Ahora casi se me están acabando. Pensar todas las mañanas en eso me lleva unos minutos.

Larry J González

Los amores de un pez perro

Marcos me dijo que ellos estaban en la playa porque su papá se andaba escondiendo. Varias veces me dijo que Cuba era el país más feo donde él había estado. Quería saber si en la playa se podían pescar peces perros. “¿Tú has visto alguna vez un tiburón blanco?, me preguntó. “¿Y a tu papá quién lo persigue?”, preguntaba yo.

Martica Minipunto

Larry J. González, paréntesis: del cine mudo al semillero

Lo que descostra a Me fui a sembrar tomates donde los agrestes ofrecían semillas de ophrys fusca (2020), de Larry J. González, no es la poesía, sino la supervivencia. La supervivencia del poema en lo microscópico, no la supervivencia tosca a la que estamos condenados los nacidos en Los Palos, Puriales de Caujerí, Yaguajay, La Siguaraya…

Larry J. González

Yo dejé morir a alguien

Hoy mi exnovio vive en Fort Lauderdale. Mi exnovio no sabe que Rudolph se ha muerto. Hablamos por WhatsApp de esto y de lo otro, pero nunca hemos hablado de Rudolph. Mi exnovio se está enterando, ahora mismo, que Rudolph está muerto. Igual que tú.