Etiqueta: Fulgencio Batista

Eliana Rivero: Por treinta años le di a la Revolución el beneficio de la duda - Abel Sierra Madero

Eliana Rivero: “Por 30 años le di a la Revolución el beneficio de la duda”

“Cuando me integré a Areíto yo todavía le daba el beneficio de la duda a la Revolución Cubana. El problema fue cuando empezaron a reprimir a la gente. He comenzado a releer los números de Areíto que nosotros publicamos en 1980, con todo lo del Mariel, por ejemplo, y no puedo creer la carga ideológica que tenía y que yo no veía entonces”.

Néstor Díaz de Villegas

NDDV: Un gusano es el Gregorio Samsa que despierta de una revolución

Cuando en 2016, Néstor Díaz de Villegas (NDDV) decidió tomar un avión con destino a La Habana, después de treinta y siete años en Estados Unidos, recibió críticas enconadas. Lo acusaron de inconsecuente, de agente infiltrado, incluso, de soplón. El viaje, su regreso a Ítaca, fue leído por muchos como un acto de traición no solo al exilio, sino, también, a sí mismo, a su propia biografía de “gusano”.

Apuntes para una historia del ridículo en Cuba - Manuel Sosa

Apuntes para una historia del ridículo en Cuba

El equívoco es parte de nuestra naturaleza insular. Y además el ridículo, que nos salva de ser invisibles. Y cuando pensamos en esas ventajas, tan útiles para el arte y la política, llegamos a otra palabra querible y exacta: la desilusión. La desilusión del Almirante, la primera desilusión. Y faltaban muchas otras por venir.

Réquiem por la norma - Ana Lourdes

Réquiem por la norma

Todos los sueños húmedos de mi generación tienen a Wendy Guerra como protagonista, dirigiendo una orgía guerrillera vestida solo con una boina verde olivo hecha por Gucci, mientras cabalga sobre Julio Antonio Mella. Y contrario a lo que pueda pensarse, esto tiene que ver más con el MeToo que todas las páginas que se han escrito al respecto.

Rooney & Joaquin

Rooney & Joaquin

Uno de mis abuelos era más comunista que el otro. Uno de mis abuelos escuchaba a Chibás. Uno de mis abuelos y su banda tomaron el control del pueblo por un mes y la Guardia Rural tenía que pedir permiso para entrar y salir. Uno de mis abuelos se apuntó para ir a la Guerra Civil española. Mis dos abuelos repitieron alguna vez: “Yo no luché por esto ni por aquello”.