Etiqueta: Antonio José Ponte

Sabor Metálico - Roberto González Echevarría

Sabor metálico

“Cada vez que entrevisto a una ‘cuban-american celebrity’, padezco el mismo síndrome de Ford: ‘Tus preguntas son una mierda, pero soy yo el que tengo que responder’. Ahora lo experimento con Roberto González Echevarría”.

Arte cubano: entre The Matrix y El silencio de los corderos - Virginia Ramírez Abreu

Arte cubano: entre The Matrix y El silencio de los corderos

Hace dos días que voy y vengo entre espacios virtuales: el Facebook personal de David Mateo; Hypermedia Magazine, revista que sigo con mucho interés; y El Sr. Corchea, blog de Elvia Rosa Castro. Al final salgo convencida del auténtico gesto de Henry Eric Hernández. Y con respecto a Art Crónica, creo que cuando el río suena

Nosotros los hipocondríacos - Marrero

Nosotros, los hipocondriacos

Nunca he dejado de ser hipocondriaco. He aprendido, con el tiempo, a sobrellevarlo lo mejor posible y no hacerme caso. Así que se imaginarán cómo me siento con la COVID-19. A veces me creo con el cuerpo cortado y febril. Pero por suerte, hasta ahora, no he conseguido que me falte el aire.

Una tarde de rabia con Carlos Manuel Álvarez - Carlos Lechuga

Una tarde de rabia con Carlos Manuel Álvarez

“Yo sé que si un día me meten preso, o me detienen cuando vaya de nuevo a Cuba, son mis amigos los que me van a sacar de la cárcel o del apuro. Mis amigos y la derecha, mis amigos y Miami, mis amigos y el exilio. La izquierda me va a hundir más. De la izquierda cubana, hasta ahora, no se puede esperar más que complicidad con el represor”.

Yo no tengo nasobuco - Larry J. González

Yo no tengo nasobuco

Si tuviera nasobuco tampoco lo usaría, porque no voy a salir más a la calle. Hasta que se acabe todo esto. Aunque me muera de hambre. Tengo un boleto de avión pospuesto para una fecha a la que no le veo ninguna perspectiva, por como pinta el paisaje.

Carlos A. Aguilera, el mostro que se incuba solo

Carlos A. Aguilera, el mostro que se incuba solo

“Mientras exista un Estado que se apropie del significante nación para construir su despotismo y sus emblemas ideológicos, la literatura-nación estará por desgracia ahí, siendo utilizada o dejándose utilizar, tanto por la academia como por los escritores y hasta por el imaginario popular, que muchas veces confunde literatura con retrato de vida o panfleto”.