Etiqueta: Alberto Garrandés

¿Cómo se sobrevive a tanta belleza? - Raúl Flores Iriarte

¿Cómo se sobrevive a tanta belleza?

La prosa de Raúl Flores Iriarte es el residuo de la imagen de Jack Sparrow metamorfoseado en jovencita leather, o una luminaria verdosa encima de una caja registradora, o un tipo hablando sobre una nave alienígena colosal, o una canción de Norah Jones en un espacio de David Lynch, o ropa interior femenina usada.

Alberto Garrandés: “Una pinga no es aceptable”

Alberto Garrandés: “Una pinga no es aceptable”

La administración cultural se ha apoderado del término cubano y lo ha allegado a otro término: Revolución. Como si lo cubano fuera algo que solo le pertenece a la Revolución. Otra tontería malsana. Lo cubano pertenece a la historia de la nación, no solo a la Revolución. La nación es inclusiva, expansiva, y lamentablemente la Revolución (o los administradores que la representan o dicen representarla) ha demostrado ser excluyente y centrípeta de una forma nociva.

Sexting: una introducción

Sexting: una introducción

En Cuba, hoy, el sexting es una contingencia estupenda. Para cualquiera que se dedique en a la literatura y posea una mente astuta y le interese la comunión entre el sexo y el lenguaje, el sexting es la oportunidad de entrar en un mundo dominado por la libertad. No es que el sexting de buenas a primeras sea literario, pero sí hay literatura en él.

Jesús Lara Sotelo

Jesús Lara Sotelo: la franqueza del guerrero

¿Quién es Jesús Lara Sotelo, pintor más reconocido fuera de la isla que dentro de ella? ¿Quién es ese hombre negro que escribe constantemente sobre las rebeliones? La vaguedad y otros problemas, antología realizada por el poeta Omar Pérez, funciona como el diario de un sujeto que se aleja de las humillaciones después de apagarlas con el ácido de las metáforas.

putería en bandeja, alberto garrandes

Putería en bandeja

En el traspatio de los baños públicos había una puerta que conducía a unos cubículos rústicos destinados a encuentros sexuales rápidos. Quien quería hacer algo, pagaba. Y quien solo quería mirar, pagaba mucho más.