Néstor Díaz de Villegas está equivocado

Recibo un artículo de Néstor Díaz de Villegas, vía email, y reviso su contenido: sí, no, sí, no, no, no. Realizo que hay muchos más NOes que SÍes. El poeta se ha lanzado con la pira en la mano -y es una pira peligrosa. Derroche de retórica y euforia, pero hay poco argumento. Se ha esfumado el crítico perceptivo y se asoma Torquemada. Brindo a continuación algunos fragmentos del raro periplo:

Hay racismo en Estados Unidos, y el racismo es parte del sistema. Del sistema legal y del policíaco. Es parte estructural de eso que llamamos “América”. 

En efecto, hay racismo en EE.UU., pero es injusto no señalar que la historia de la sociedad norteamericana es una de logros paulatinos. En el siglo XIX se luchó una guerra civil que costó más de 600,000 muertos para cambiar ese legado. Le sigue un período llamado “Reconstrucción” con las enmiendas 13, 14 y 15 a la constitución; la primera prohíbe la esclavitud, la segunda ofrece protección de derechos de igualdad, la tercera ofrece el derecho al voto. Ese avance racial quedó eclipsado (aún dentro del proceso democrático) por una reacción social de los estados del sur. Expresaba el resentimiento de los ex confederados contra el cambio social que llegaba. Es el triste período “iguales pero separados” del apartheid norteamericano de principios del siglo XX y que duraría más de medio siglo. 

Cualquier conocedor de la historia sabe que la batalla por la emancipación social no puede ser sino un proceso largo y sufrido. No es hasta principio de los años 60 del siglo XX que comienza una nueva etapa de lucha no violenta por los derechos civiles, que incluye eventos heroicos como el Boycott de los buses de Montgomery y las conocidas “sentadas de protesta” en Nashville. Poco a poco el negro americano se ganaba espacios políticos de representación, bajo el liderazgo de activistas como Alexander Looby, Kelly Miller Smith y luego Malcolm X y Martin Luther King. La culminación de ese proceso es la ratificación de la Ley de derechos civiles de 1964, bajo la administración de Lyndon Johnson, que daba el golpe mortal a la política de apartheid segregacionista. Así abre el siglo XXI con la victoria de Barack Obama, primer presidente negro de EE. UU. de 2008 a 2016. 

Valga el breve recuento histórico, porque imputarle racismo en pleno al sistema sin mencionar los logros del mismo es una pifia de Díaz de Villegas, que oscurece, en particular, los logros de la raza negra en esta nación. Se trata de la institución de cambios DENTRO del sistema. 

El poeta lanza dos pedradas al garete: El racismo es parte “del sistema legal y policíaco”.

¿Legal? Falso. Discriminar en este país por razón de raza es ilegal.

¿Policíaco? Falso. Proveo una lista del por ciento de representación de policías negros e hispanos por cada ciudad (por brevedad voy a los grandes centros del país): Miami = 77.6%LA = 65%;  NY = 48%Newark = 75%Chicago IL=  48%Filadelfia = 65%

¿La implicación díazdevillegasiana? El crimen de un policía infecta el “sistema policíaco”. Llegamos a esa pereza que nos inunda de confundir la parte con el todo que dice “si me duele el dedo del pie automáticamente me duele el pie”. 

Cuando espeta que el racismo es parte estructural de América ¿de qué estructura habla, legislativa, política, social? Silencio en la sala.  

En las planillas más inútiles te clasifican por color, origen, etnia, ascendencia y dialecto. Hay un espacio provisto para cada una de las más abstrusas categorías. 

Díaz de Villegas parece que desconocer las organizaciones públicas y gubernamentales deben incluir por ley los datos de los solicitantes para seguir estatutos de acción afirmativa, sean federales o estatales. Los empleadores privados están autorizados a realizar un seguimiento de dichos datos PRECISAMENTE para garantizar que sus prácticas de detección alienten a los solicitantes independientemente de la raza.

La noción del “mulato” es desconocida. O eres blanco o eres “colored”. La palabra “étnico” tiene en América un significado macabro. 

Con estas tres oraciones, Díaz de Villegas se tira de la guagua andando. Ignora que para muchísimos negros, la palabra “mulato” es discriminatoria.  ¿Será que Díaz de Villegas no se cruza con negros en la calle?  “Colored” hoy en día se considera un racial slur. ¿Y a qué viene esto de sugerir palabras manidas que el propio negro desecha? Desconecte, quizá. 

Todo lo demás es más de lo mismo, y a los ultrajados no les quedará otro remedio que tomar las calles y volver a incendiar lo que ya había ardido antes. Pero ¿qué clase de democracia es aquella en que solo las llamas, el saqueo y el caos nos ponen a salvo de la injusticia?

¿Más de qué mismo? Condenar a toda una nación a no tener más remedio que “incendiar lo que ya había ardido” es un disparate colosal que peca del estereotipo de critica. Hay decenas de miles de negros AHORA MISMO en Minneapolis, Minnesota, Filadelfia, Los Ángeles, New York, que repudian, no la protesta pacífica, sino la violencia ciega que destruye sus negocios en barrios de mayoría negra a lo largo de la nación.

Imagino que los primeros anglosajones, los padres y madres fundadores, pensaban en las rígidas categorías de un fanatismo. Eran puritanos y congregacionalistas, y terminaron volviendo sospechoso todo lo ajeno y lo exótico. 

Lo imagina Díaz de Villegas, pero su imaginación no lo hace cierto.

Imagino que en el origen de la democracia subyacen las distinciones puritanas. Tal vez la democracia es la hija de aquella intolerancia. Tal vez hasta la abstracción, la automatización y la digitalización se sostienen sobre un antiguo algoritmo de discriminaciones. En cuyo caso, los negros estarían muy jodidos, pues el problema racial no tendría solución. La policía sería el brazo armado de un mecanismo ciego y sordo.

Estimado Díaz de Villegas, imaginas tantas cosas.


Una buena manera de salirnos del círculo vicioso sería acusar a Derek Chauvin de homicidio y no de simple asesinato en tercer grado. Un gesto simbólico sería llevarlo a la silla eléctrica.

Derek Chauvin ya está detenido y acusado de asesinato. Dejemos que la ley funcione en este caso. ¿La silla eléctrica que propones? Ni simbólica ni literal, ya no está en uso desde 1999; pero puedes iniciar un movimiento grass roots desde Los Ángeles para que sea traída de nuevo. 

La tirada emotiva y disparatada de Díaz de Villegas a partir del caso George Floyd expresa el peligro del presentismo: ignorar los logros del pasado a toda costa, frente a las duras pruebas del presente. 




Armando Rodríguez Ruidíaz: mucho que compartir - Alfredo Triff

Armando Rodríguez Ruidíaz: mucho que compartir

Alfredo Triff

Les presento al multifacético Armando Rodríguez Ruidíaz: compositor, musicólogo, historiador de la música, profesor, guitarrista, dibujante y, sobre todo, gran conversador.


25 Comentarios
  1. El racismo siempre es estructural. La discriminacion es la forma en que se expresa. Pero las estructuras sociales no son estaticas y los afronorteamericanos, – no solo ellos, o es que creemos que el Mov de Derechos Civiles hubiera triunfado solo por los negros- han ido haciendo cambiar esa estructura que aun siendo racista tiende trabajosamente a desaparecer.
    Lo que vemos, la cruzada anti migrtoria, forma parte de la reaccion de un grupo social de la america profunda que teme llegar a ser una minoria electoral con el tiempo. Y, son capaces de arrazar hasta con la democracia para impedirlo.

  2. No es errado mencionar los logros en cuanto a la eliminación del racismo. Lo que sí es errado es pensar que porque se proclamó una ley en 1964 (y varia más después) el racismo estructural ha desaparecido. O porque se eligió un presidente afromaericano. O porque hay policías afroamericanos.

    Este último punto es particularmente interesante porque demuestra que el racismo en la actividad policial no es a nivel personal sino institucional. Más allá de la simpleza del argumento “un policía negro no puede ser racista” está la realidad de que los métodos de profiling, la criminalización de una comunidad a priori, la desproporcionalidad de la violencia y la disparidad de arrestos indican (estadísticamente) que el racismo está en el sistema. O sea, el dedo del pie te duele porque tienes gota. Lo que se eliminó fue la segregación a la hora de contratar policías, el racismo sigue enquistado en las técinas, entrenamiento y políticas rectoras.

    En el caso particular de Floyd, la idea de que el racismo está representado solamente en un policía blanco que lo estranguló –la consabida teoría del bad apple– se desmiente porque hay tres otros policías que no hacen absolutamente nada por evitar el asesinato que su colega está cometiendo. ¿Vamos a creer que son cuatro bad apples que por coincidencia respondieron a la misma llamada? ¿O es que no están haciendo nada porque para ellos es perfectamente normal que su colega le ponga la rodilla en el cuello hasta estrangular a una persona que no se está resistiendo?

    En cuanto al racismo inherente en el sistema penal, hay tantas investigaciones sobre la disparidad racial en procesos judiciales, sentencias y consecuencias penales que realmente es penoso que a estas alturas se discuta. Le recominendo dos libros a Triff: Golden Gulag de Ruth Wilson Gilmore y The New Jim Crow de Michelle Alexander.

    https://www.amazon.com/New-Jim-Crow-Incarceration-Colorblindness/dp/1595586431

    https://www.ucpress.edu/book/9780520242012/golden-gulag

  3. Enrique: Dices: “La discriminacion es la forma en que se expresa”. Concuerdo. Pero no con la conclusión.

    Alejandro: Mi argumento no es que no existe racismo. Repito: HAY RACISMO. Otra cosa es proclamar EL SISTEMA ES RACISTA sin probarlo. Es ahí que confundimos el todo con la parte. El pluralismo del sistema americano prueba mi punto. 1. Mientras más diversidad en el sistema, menos racismo (si este fuera de índole sistémica). 1. Admitamos que un sistema debe haber partes (me enfoco en lo que llamamos “governance”). 2. Por ejemplo, el Black Caucus norteamericano (2 senadores y 51 representantes y dos delegados, con poder real en el teatro político). ¿Son o no parte del sistema? 3. Si lo son, ESA PARTE NO PUEDE SER RACISTA (sería mejor decir “implementar políticas racistas”). Téngase en cuenta que vivimos en una república (Paine: “Cada estado es dependiente como un todo e independiente del resto como una parte”). Por último el peso de la prueba del racismo del sistema no se dilucida simplemente afirmando la premisa, eso se llama redundancia. Yo no debo de probar lo que tú declaras. Pruébalo tú.

    1. Yo no dije que su argumento sea que no existe el racismo. Lo que dije es está totalmente errado con relación al racismo estructural. Las instituciones no son las personas. Los policías pueden ser negros Y AL MISMO TIEMPO implementar políticas de base racista (por ejemplo, arrestar a negros por la misma raz´ón que a un blanco solamente le trae una advertencia.) Precisamente porque el racismo es estrcutural es que se difuminan esos bordes.

      Segundo, el Black Caucus es a nivel federal, rama legislativa. A ese nivel la discriminación se eliminó con la ley de derechos civiles de 1964. Por supuesto que el Congreso no va a pasar una nueva ley abiertamente discriminatoria sin que esté en conflicto con esa ley, al menos no sin que de seguro vaya a las cortes. Pero la rama legislativa no controla directamente a la rama ejecutiva, donde están las agencias que interpretan la ley. Y esas agencias, especialmente el Departamento de Justicia, ponen políticas que son racistas de fondo y que tienen que ser peleadas en las cortes.

      Además y ya que estamos dándonos lecciones sobre la república, la estructura de gobierno de EEUU son 50 estados, cada uno con su legislatura y sus leyes, y más de 4,000 municipalidades, cada una con su consejo de gobierno y sus ordenanzas. A nivel estatal y local también se pasan constantemente leyes y políticas que son racistas de fondo y las cuales tienen que ser peleadas en las cortes. Es en esos niveles que se está dando la pelea contra el racismo estructural, en las décadas desde 1964.

      Por último, no, no estoy refutando su argumento con solo una premisa. Le he puesto cuatro ejemplos específicos, solo en el área policial/penal, que muestran el racismo estructural: ” los métodos de profiling, la criminalización de una comunidad a priori, la desproporcionalidad de la violencia y la disparidad de arrestos.” Estos cuatro ejemplos están más que investigados y demostrados, estadísticamente y por decisiones judiciales. No tiene que estar de acuerdo conque esos ejemplos existan, no tiene ni siquiera que leerse la voluminosa cantidad de informaci´øn que hay sobre el tema. Pero no me diga que solo afirmo una premisa. Lo único que hace es evadir el tema.

  4. Querido Alfred, gracias por tu respuesta a mi artículo. Veo que esgrimes argumentos históricos e institucionales, estadísticos, etc. Yo me baso en hechos que me afectan y le provocan la reflexión. A pesar de haber vivido en este país durante 41 años, y ya sabes que llegué con 23, es decir, la mayor parte de mi vida, todavía me asombra el racismo institucionalizado en los medios. NO digo que sea una política de blancos, sino una política generalizada. Este es el único país de mundo donde hay programas televisivos exclusivamente de negros, teatro para negros, estaciones de radio de negros, películas para público exclusivamente negro, y donde, además, ESO DE CONSIDERA UN AVANCE, un logro de las políticas liberales. Los negros son como los tailandeses o los filipinos, otra etnia, y no parte integral de la cultura. A no ser que te vayas a John Coltrane o Richard Pryor. ¿Tendría razón Cosby al decir que los liberales blancos querían mantener al negro en una plantación? También asombra la resistencia sistemática del anglosajón a mezclarse racialmente. Es una cuestión que frena cualquier avance, y que distingue a los Estados Unidos de los países antillanos, o sudamericanos, Brasil, Cuba, digamos. Serás todo lo liberal que quieras, pero no me traigas un negro a la casa de mis padres en los Hamptons. La primera dama Michelle Obama, se compra un almacén de desrizador Afro Sheen, y luce una melena lacia, flotante, estilo Farrah Fawcett, 50 años después que las negras lucharon por imponer su propio tipo de belleza. Ophra se vanagloria de tener solo sirvientes blancos en su plantación. “Si tú eres negro de verdad, votas por mí”, lo dijo Biden hace poco y es la filosofía racial de la izquierda, el código de color que se enseña en las universidades y las primarias. Por otra parte, la mitad del mundo se la vuelto “negra”, según un patrón de modas, ritmos y lenguaje seudo-“ebónico” manufacturado por dos o tres empresarios negros y blancos en lo que se ha comercializado como cultura hip-hop y que ha llegado a convertir, potencialmente, a cada adolescente del mundo en un negro. Lo negro se ha universalizado, pero según los patrones culturales impuestos por el mercado y no por la biología. Todos somos negros en “blackface”. Consumimos lo negro. Captamos negros para la policía. Ponemos un negro en un programa de astrofísica y creemos que ya está resuelto el problema. Le damos el papel de Dios a Morgan Freeman, prohibimos decir “nigger” a los blancos y lo alentamos entre los propios negros. Glorificamos la violencia de los barrios del gueto y la empaquetamos en productos culturales sofisticados. Cuando Michael Jackson aparece en TV dándose las manos con uno de los niños que abusó, lo exoneramos y le permitimos jugar al negro. Perdonamos los crímenes de O.J. Simpson y asfixiamos en plena calle a Flynn. Nos importa tres pepinos que Kelly Thomas, un orate blanco de Fullerton, haya sido apaleado hasta convertirlo en pulpa por un policía mexicoamericano. Absolvemos al policía que mató al loco del pueblo en plena calle. Podemos llamar “White House Nigger” a Collin Powell, solo porque lo dijo Harry Belafonte. Tengo amigos que temen quedarse en un motel de Mississippi todavía en 2010. Las líneas entrecruzadas del racismo son mucho más complejas y numerosas que tus estadísticas y tus recuentos históricos.

  5. Querido Néstor: lo que escribes ahora es distinto a lo que escribiste antes. Aún, veo un punto ciego (y esto lo hemos discutido antes). “Black History Month” no es una dádiva blanca liberal para el negro. Fue creado en 1926 por un negro llamado Carter Woodson. Lo que llamas “películas para negros” son simplemente películas hechas por negros y subvencionadas por capital negro y mixto (que no es la misma cosa). De acuerdo a tu óptica tal parece que no hay nada que el negro haga por sí mismo; todo es una componenda del SISTEMA -ahí tu punto ciego- y repica muy parecido a lo que quieres combatir. El negro americano pasó por una etapa racial que no llegó nunca a Cuba (el proyecto racialista de Estenoz fue aplastado en la Guerra de 1912). Du Bois habla de un racialismo para el negro (que no es racismo ni se escribe igual, y nada tiene que ver con el mumbo jumbo del “identity politics” de hoy). En Cuba hubo un “Atenas”, orgullo de la nación negra. Sí, el negro necesita buscar su negritud y afirmarla -no como rechazo- sino como expresión de identidad racial.

      1. No Teresa, no están obligados. Pero si no hay mezcla entonces sucede lo que ha sucedido en este país, que ser blanco no era suficiente. En algunas épocas los católicos eran basura, y todavía gente de mi edad, en California, cuando eran niños, tenían prohibido mezclarse con católicos, en pleno siglo XX en América. Lo mismo sucedió con los irlandeses, con los italianos, con los japoneses, con los chinos, con los mexicanos. Entonces, si no hay mezcla racial, las demás etnias permanecen en los márgenes. No es que Cuba, por ejemplo, o Brasil, sean el paraíso, pero no es igual. Para no hablar de la reconcentración de los indios en reservaciones. Creo que todo eso crea problemas a la larga, especialmente a estas alturas de la civilización. Los negros reconcentrados en los guetos son extranjeros en todas partes, ni saben relacionarse con el resto del mundo. ¿Cómo van a saber? En Los Ángeles los recién llegados les han pasado por encima económica y socialmente. Ahora ellos caen por debajo de los mexicanos.

    1. La destruscturación ya está en camino. La muerte de este negro ahorcado en plena vía pública es un momento clave de desestructuración. De hecho, ya puedes ir llamándole a este año de la Rata, el Año de la Restructuración. Hemos dejado esta importante tarea revolucionaria en manos de los blancos castristas, de los radicales guevaristas, y nos hemos refugiado en la inacción. Tu descolocación cultural en América es también racial. Para los blancos, eres un fucking Cuban equivocado.

  6. entre tantos duchos y peruchos…
    alguien puede aclararme si Pardo Lazo
    es un capricho,
    un leguleyo antónimo
    o una estiptiquez neuronal ???

  7. No deja de sorprenderme el hecho de que se señala el inocultable racismo estructural en los Estados Unidos, como si fuera sólo un problema del norte cuando en realidad ha sido parte innegable de la historia entera de América desde la Patagonia. Más aún, no sé si hubo en los Estados Unidos una figura tan abyecta en sus declaraciones y políticas de exterminio abierto contra indígenas y gauchos como el autor de El Facundo, Domingo Faustino Sarmiento, cuya imagen todavía aparece en los billetes que circulan en Argentina y quien llegaba a preguntarse con evidente preocupación: “´¿Lograremos exterminar a los indios?”. La pregunta, precursora de la solución definitiva hitleriana era parte de su afán por imponer lo que consideraba “Civilización” (blanca, europea) contra la “Barbarie” (de otras razas y de las poblaciones de otros continentes). Hay racismo estructural, vivo, operante, en toda América Latina, como lo hay en España. El año pasado a una visitante surcoreana conocida, le gritaban “china” como si fuera un vituperio. Rasguémosnos las vestiduras sin hipocresía frente al racismo universal que supone desigualdad de oportunidades como regla y que pone en peligro la solidaridad entre los llamados homo sapiens que nos permitió sobrevivir. La pregunta que se hizo Levi Strauss: ¿Qué es lo que deseamos y pretendemos salvar? se hace cada vez más urgente, y supone asumir la responsabilidad común, examinar nuestras sociedades y generar pensamiento para una transformación común más allá de señalar al otro.

  8. Adriana: Gracias por extender el problema del racismo a otras latitudes del hemisferio. De acuerdo. Te confieso: tengo problemas con la palabra ESTRUCTURA y con “SISTEMA” porque se usan como muletas fáciles. Entiendo por “racismo estructural” una condición crónica de EXCLUSIÓN de igualdades, de justicia social y de oportunidades.

    Pero cómo explicar entonces el éxito político, económico, educacional, deportivo y cultural de la raza negra DENTRO de EE.UU en los últimos 60 años? El poder político negro y las legislaciones de legisladores negros son institucionales, NO GOBIERNAN EN LA LUNA. SUS LOGROS OCURREN DESDE DENTRO DEL SISTEMA. Negarlo desestima un logro indiscutible de la raza negra en este país.

  9. Orlando: Eres un provocador )LOL( pero es un buen punto. Algo que los cubanos exiliados “progres” pasan por alto. El pasaporte de los “progres” del exilio es tirarle al castrismo allá y aliarse a la ola “progre” de acá. Pero hay fisuras y puntos ciegos y van creciendo… algunos son pro-Bernie (socialista filo comunista declarado), apoyan el catastrofismo climático (filo socialista y muy dados a la censura). Ahora son pro Black Lives Matter (BLM). ¿Ignoran el pro-castrismo de BLM? En tres puntos: 1. acabar con la polícía y sustituirla con milicianos de barriada, 2. redistribución de la riqueza (marxismo 101: más taxes y más regulaciones gubernamentales), 3. pro-castrismo abierto desde las ideas (como señalas en tu link) y pro Che-ismo (en el aspecto publicista). El “progre” exiliado gets really triggered cuando el exiliado “intransigente” rechaza la protesta de BLM. Tildan al exiliado de “racista” cuando este responde que el mensaje de BLM huele a socialismo (nada mejor que un exiliado para esnifear socialismo). ¿Y desde cuándo hay que apoyar un movimiento social o político porque sus integrantes sean negros o blancos o amarillos?

  10. Siempre me han gustado las teorías de Nestor Diaz de Villegas. Son como un trance, verbo vitriólico y sincero. Si esta o no equivocado el viejo Nestor es un polemista a considerar. Si no hubiera tirado su reflexión, no habría un debate tan bien documentado como este. De paso buscare los libros y documentales sugeridos para repellar mis baches culturales.

  11. Alejandro no me percaté de su segundo comentario. Disculpe. Lea este estudio de PNAS. Detesto acudir a estadísticas cuando se trata de vidas humanas. Pero a Ud. le gustan los números. En 2018 hubo 7,407 víctimas de homicidio de negros en EE.UU.; 9 de esos fueron de sujetos desarmados a manos de la policía, lo que equivale al 0.1% de todos los afroamericanos asesinados en 2018 (no hay estadísticas para 2019). Otro dato: Un oficial de policía tiene 18.5 más probabilidades de ser asesinado por un hombre negro que al revés. Hablamos de millones de interacciones entre policía (generalmente de mayoría no blanca) y comunidad negra con un alto nivel de violencia que equivale a 53% de los homicidios y el 60% de los robos en EE.UU. Nada de eso le quita la magnitud al horror del asesinato de Floyd. Durante la presidencia de Obama, el DOJ estuvo en manos de dos individuos de la raza negra. ¿Qué pasó con el sistema entonces? Hay algo que no encaja. Escucha a este negro joven brillante, Coleman Hughes hablando del asunto. Creo que vamos a tener que aceptar estar en desacuerdo. Gracias.

  12. Bravo Triff, pero no estoy seguro de que la mente comprometida del señor Diaz de Villegas, apreciaría la instrucción sobre el recorrido histórico, creciente, humanista y generoso de esta nación a pesar de sus errores. Tergiversar, tratar de cambiar, manipular la Historia y el conocimiento de ella por los demás, es típico de las tácticas y del modus operandi de la mentalidad distorsionada del socialismo. Confundir, con la mentira improvisada, tratar de inventar su propia realidad repetitiva, politizada e idiotizada en consignas, caos y violencia es una propiedad inherente del Marxismo. Sin ella no pueden manipular la verdadera realidad y convertirla en una realidad socialista, en una pesadilla utópica y disfuncional. Larga es la lista, que reto se compare con algún otro país, de leyes federales y leyes constitucionales o creadas por el senado de EU y agencias del gobierno, que se encargan de prohibir y vigilar cualquier intento de discriminar por múltiples razones de raza, etnia, color, origen, religión, sexo, edad, discapacidad, etc. Por supuesto es todo parte de su ignorancia politizada, y solo interpretan como “avance eclipsado” lo que, si ignoran, los confirma como “ignarus crassae”. Algunos siguen insistiendo en la teoría de la guerra de clases, de razas y en todo tipo de conflicto y confrontamiento para conseguir sus propósitos. A pesar de esa institucionalidad de la protección contra la discriminación en cualquier sentido o dirección en este país, y de haber elegido a un presidente negro por dos términos consecutivos; ellos insisten en la ignorante narrativa de que este país inventó la esclavitud y de la violencia policial sistemática. Preguntémonos si fue el pacifismo de MLK o la “lucha violenta” quien más logros consigue por la emancipación social. Que gran diferencia en procedimiento y consecuencias entre el Boicot de los Buses de Montgomery, y las violentas turbas destructoras de anarquistas y terrorista en Minneapolis y Minnesota; emulando las Brigadas de Respuesta Rápidas del paraíso socialista cubano. Por muy imperfecto que todos los anarquistas, socialistas y poetas abyectos digan que este país es, la lista de fracasos del socialismo supera con creses sus imperfecciones. La insistencia en el fracaso utópico del socialismo es en un idiotismo extremo, de una idiocia muy profunda y amenaza con sumirnos a todos en la miseria repartida y prometida como precio de su experimento. 911? Sorry, We Defunded the Police, this is not a joke, is a recording….

  13. Las instituciones hacen las leyes, la estructura social. Cómo se puede afirmar que el racismo es institucional si hay leyes de esas múltiples instituciones de gobierno federal y estatal, que se encargan de vigilar el cumplimiento de leyes que prohíben la discriminación laboral y de todo tipo por raza o color, origen nacional, sexo, edad (tener más de 40 años), religión, o discapacidad. Activistas o agitadores sociales, exigen integración racial; pero afirman que es una simpleza cuando no pueden probar lo contrario. Una cosa es etnia (porque raza es la raza humana a mi entender) y otra cosa es comportamiento; ¡de todas formas, insisten en la interpretación racial de TODO! Insisten en dividir, cancelar, separar, distinguir todo lo que nos divida; no en trabajar en lo que nos une como RAZA HUMANA. Es de una simplificación extrema esgrimir y manipular estadísticas de comprometida ideología, que no se pueden corroborar, verificar o argumentar, e insistir en la teoría de abolir a la policía porque el racismo es sistémico. Típico Marxista, destruir todo lo que no sea inherente a la ideología que imponen; inclusive si funciona de una manera u otra. Simplificar de esta manera es primitivo. Ignorar factores en el comportamiento humano como la aceptación social y el reconocimiento, el deseo de pertenecer e influenciar a otros, de reaccionar a lo que nos puede hacer daño, y atribuir todo a un insano, supuestamente sistemático e institucional racismo, es simplista, ignorante e ideológicamente retorcido.

  14. “Que gran diferencia en procedimiento y consecuencias entre el Boicot de los Buses de Montgomery, y las violentas turbas destructoras de anarquistas y terrorista en Minneapolis y Minnesota; emulando las Brigadas de Respuesta Rápidas del paraíso socialista cubano”.

    Los tiempos cambian Pensador. Prefiero el mensaje universalista de MLK, incluso el tardío humanista de Malcolm X. Gracias por tus comentarios.

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