Carlos Augusto Alfonso

Deep Blue

1

Juego contra la máquina, Inteligencia Superior
que está y nos reproduce Pensamiento Oscuro.
Juego y ni se entera, escardo sin parar.
Hierba perenne. Juegos sin las manos.
Es la quimera de justicia Carlsen-Topalov-Anand de los Sherwoods,
que está en la puparia, no de adulto, mitómano me toma por trebejo,
entra pensamiento y lo desecho, esférica potencia espadachín dibujo
con fuerza replicante acordada para cerrar el lazo protones del anillo,
ñoncroma rescatista, hace de emisiones en mi cara,
roba el colisionador bajo derrumbe de la residencia,
habla de ciudades como si se tratase de cabinas, escuela deductiva,
seglar agua fluorescente i Pesada estar  merodeando en barrio alto.
Estaba merodeando barrio alto y sucedió el apego la pupapiensoyó.
Acaba de emitir famélico ese-o-ese con apertura stawton criptonita.
Puso neutralidad panta-guiñol del baltazarillo cachi-porro,
el tele-evangelista –avasallando- con simultáneas a la ciega,
radianes de aprendices, puso al Nacimiento a que la mire.
Mírame Nacimiento, fuerza bruta del Jeopardy Brain Bus,
alguacilado crimen que parte de ser máquina a dos manos,
dinocisne cuello de lo saurio antes de lo cisne no te olvides
cuélgate en el aro trota mundo blueser, fuerza demoledora,
expodenco de Anatolia suda por tu lengua secular y miente
de Stawton neptuniano con propia restricción de perímetro.
 

2
Gospel orfeón camino de ciempiés satinado

falsedad en sus ojos en los ojos de los trebejos.
Carlsen Yi-Wei la escala pentatónica de Japón.
Xanas-Demerol, droga falible de persona lerda posible e imposible.
Cucu-cucurucheros en estados fallidos, leyes marciales ordenanzas,
protémpore ministro da recaudaciones al hípico en pobera
en matches impensables con la bolsa que roza “esco-billón”
in Vitro hierba falaz una asimetría que delata lo infértil,
en un toque de queda en Tripura quedan en los “toques”
blue sobre mesa, pistolona cascorra de porotos de goma,
en laboratorios de Los Álamos  FAT MAN & LITLE BOY,
cualesquiera del Proyecto Manhattan escaque natatorio combi-nativo.
Ezequiel a San Pablo “nos creas en el agua y nos destruyes en la arena”.
Contra el equipo “Resto del Mundo”, jetlag espadachín, florete al cielo
juego con la nieve pelucona de cabello de ángel a zoológicos de Google
a Tiro de Arrancada, máquina A Lo Que Es del César,
estadío Ray-BanWayfarer con Blue siempre topando,
policía montada de Manhattan dispersa antiglobales,
con piezas liberadas de la pieza El diacrom de Casiny
de orbitadores Phoenix,  insolencia en El Aleph,
un Aleph y Ezequiel a un tiempo en dos lugares,
sangre plasticada por ciclo Clembutes Contador,
por telares ingleses y desmotadoras americanas,
mayéutica de Sócrates da-a-luz el conocimiento
con boyardos tragones que en la Rusia sin zares,
Crimea en no de-vuelta y quiero el mas hayases.

3
Caissa Vera Menchik matrioshka bombardero

Capitales -sin mares-, Berlín,  Madrid,  Kinshasa,
Gesto maquila me pro-nuncio tu geodésico domo.
Reprocharle sería pedir pera a subcontinente La Puparia
Marchas, seguro hasta El Fayum con “El Orgullo Hétero”.
Viudo mas sicario en City Juárez, bracero aristocracia de banquero
en huelgas de galenos, vaquero-vario-pinto, leches de vertimientos,
pistacho piensapienso en trillones, gusano dedicido cirilo intestinal
lo alfóncigo, mis libros en el index son-sacados, mezquita cabezona
fuerza des-comunal  banquete humanitario que el rumbo no decide
tablacortesía Najdorf con Guevara argento preventiva oscuro ácido
juega ludoperario en deepblueser alfiles en diagonales de Janowski
entrando en coro-nadas con peones pasados, pasándoles por Midas.
Deep blue, si tus opiarios vuelven a las andadas ejércitos de mingos,
capturas de un caballo, el plan que experimento dejándoles ventaja
a mis antiguos nombres, todos secretos,
con ataques frontales pe-onas, alfileras,
torreja machi-reina, supremacía de la raza invisible,
en Kampala ventajas del estólido trotón paralizante.
En Tal es un caba-hayo hipo-po-tálamo crece crececrece
mano de TWO dedos paso redoblado, pupari-asteroideo,
a trote pendular, cascos azules sin levedad en los  cascos.
En loables intentos, de acercarme,
hice tan de mi sombra que la perdí.


Censo Cayo Redondo

A mi indio le busco en los desentierres del Canímar.
Abro costal y veo primer cráneo.
A ese cráneo le busco Destino Manifiesto
que mate por nosotros y no responda a ello.
Se estima me robé cetros y dagas,
y hubo enfrentamiento por la zona
de algunos animales -incluido el león-.
Obra en mi poder un manifiesto de “Grupo de Tarea”,
siempre que salía a derrengar “cabalos”,
quibey de babiney, a hacer hiperestesia costanera
se excedía en gangosa de los atributos:
Bozal de venturita me brota de jumento,
ejerce influencia y da recibo, medición de recuerdo
en la palatina -y celeste-, bóveda craneana, casimba llovediza
peligra la tarea, si vamos a pactar luego de batos
conchero in-diferente de solaz y yo.
Es arduo y sostenido es el ataque
por el flanco de nieve, que no existe,
chichinguao quiebra-hacha impulsa mi cayuco
sin cabo ni gollete de hacha mariposa y muere.
Charadrius Frailecillo Vociferus
emprende carrerita, se detiene.
Montura de caballo beatífico a paso de cangrejo,
le da su concluir reglamentario
a piedra venturita y da colores
a hueso, tan dormido, tan de suelo.
De ojeriza la pasta en su mortero, todavía resto,
frailecillo se posa en calavera bice.
Caníbales a punto de convertirse en flores
estallan por doquier degenerando
industria lítica en reparación de lo dañado.
Estando talladores -que ni vencen ni mueren-
en total concordancia con mi talla
en una proporción desfavorable
de agricultores no alfareros y alfareros sin agricultura.
Basta me recueste en el Canímar, restañe latigazo,
un instante me duerma en los entierros
este padecimiento de bilioso.
Costal de cangrejera, surgido despreciable
pone torniquete en la del tajo, carne de gallina-gallineja,
delirium frailecillo, magesti malembe me supera
por endurecimientos de tritones,
la concha y su conchero saca una ventaja del guisar,
rodilla en la cunyaya muerde huye y enfoca pensamiento punitivo
se me hace verdad hasta el berrinche loco.
Y se hizo la noche en Canímar del Saco.
Cabriolee el guanaque -más fraile que redondo-,
con estiba de siembra, vuelo bajo
en trance-manatí si es lugareño,
célibe seglar, no necesariamente indio viejo
en saco del “auspicio” reducido a polveras,
capaz de asegurar “yo no me acuesto
en lecho de gramíneas de gusanos,
con la sin-ver-güenzura de lo aviar.
En los seres enhiestos de la espera,
pone más, pone menos “en merecido eterno”
tarjeta perforada de Univat de Dios,
lo argumentado ya sin argumentos.
Tómese nota “se demora mi greda”,
aumenta su período humanizando ajuares
entidad “panegea” que no existe, ni aflige 
carne avergonzada de los delfinarios,
halle nulidad en dieta de alto estatus,
vasija de hornacina en lo pantanoso.
Agrede mi perfil desvencijado, que casi siempre guardo
restándole importancia a mi segundo entierro.
Merodea prudente, a su manera,
en caso de encintadas, culichiche.
Cabe ahora esperar, si no me censa
estoy en su tercero
porque estuve en ninguno y no lo estoy.
Para entrar en un batos, la cobra fumadora
 en mi alumbramiento participa
corta cordón con dientes amarillos
y huesos de charadrius con mixtura lamible.
Como ha de costear No alumbramientos,
de este alumbramiento “damos fe”.
Corolario se entiende por mudeces de mares.
Junto al río hay un saco que está lejos del río;
dentro de el costanero en posición cestera
siempre hace de reina de las frutas caídas.
Indio se afemina con palabras mamonas:
“Luna, Luna Caribe que peinas mi bahía pelo a pelo.
Luna, Luna a-peinas peinas las peinas,
puedes, yo se me puedes calar hasta los huesos,
dilatar una mancha salpullidoza
concebir ese hijo de la mala absorción
tomando así la rienda de nuestras vidas”.
Luna subtomeguina y subnormal, que bañas mi ensenada
con mano de tutela, de crianza, DU-Cal,
no pasaré mi vida quedando con un río,
en sacosanto oyendo parlamudus
saltitos para alante hacia el ARRIBUS,
chiriburí-wabay como Guayabo sea o como Redondo
pónganme lo que lleva CADA PARTE DE MÍ.


Todavía

Basta ya, droga de diseño,
último ejemplar que se marea,
fardel inofensivo, sal de baño,
en los mostradores tiendas de conveniencia,
en las estaciones de bencina
con efectos que nadie -hasta ahora- alcanza a predecir,
vocero espolvoreas el ataque de pánico,
ansiedad-paranoia, tos jadeante,
sicótico episodio, temblor-escalofrío.
Con palpitaciones irregulares
entrego un remanso de palabras al clímax.
Incapacitado para mantener un pensamiento
por más de dos segundos
alcanzo a pronunciar:
A-doqui-nace.
¡Fuera de mí!
¡Fuera de mi leyenda!
Los poetas mendigos de LABORATORIO
todavía en la acera, dormido-vomitados
podemos permitirnos ciertos lujos. 




Alberto Garrido

Alberto Garrido

Alberto Garrido

Jacobo sabía que su historia jamás saldría en los periódicos. Estaba dispuesto a podrirse: aspiraba su propia putrefacción, el agrio olor de los años que vendrían.


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