En tiempos difíciles

Como al poeta, a nosotros también se nos ha pedido darlo todo, y echar a andar. Más bien, se nos ha exigido (que de la imposición, ningún cubano escapa). Por suerte, siempre tendremos la opción de negarnos, de decir, al menos: “No estoy de acuerdo”; de no quedarnos callados, de no poner nuestros brazos, nuestra lengua y nuestras piernas en función “el-alto-sueño”, hoy convertido en quimera.

Es así, desde mi derecho a la protesta, como mejor pudiera explicar mi compromiso con NoSomosDesertores, un grupo de Facebook devenido en plataforma cívica que defiende la unidad familiar y la libertad de movimiento de los cubanos.

¿Mi cuarentena? No ha sido tal, por varias razones: trabajar en un sector que no ha dejado de brindar servicios, es una de ellas; pertenecer a una agrupación cuyo activismo se realiza fundamentalmente online, es otra razón. 

Si acaso, mis responsabilidades se han multiplicado en estos meses de pandemia. Las medidas de higiene y aislamiento social (que, por los índices de contagio en Irlanda, nos las tomamos muy en serio) me han obligado a redistribuir mi tiempo, para hacer de maestra y de árbitro familiar más a menudo que antes. Ahora duermo menos y tomo más té que de costumbre.

Durante estas últimas semanas he seguido con interés la exportación de servicios médicos cubanos en tiempos de COVID-19, así como la propuesta del Nobel para brigadas médicas del Estado cubano, y organicé, junto a Carlos Ramírez Durades y Paloma Nora, dos transmisiones en vivo que contaron con los testimonios de varios profesionales a los que el gobierno cubano niega la entrada a Cuba. 

Como historiadora y periodista, considero importante documentar las historias suprimidas que el discurso oficial se empeña en ignorar y, en no pocos casos, negar.



En lo personal, me enorgullece formar parte de un grupo de personas que ha demostrado que tiene mucho que contar y denunciar, y que para hacerlo ha tenido que vencer muchos miedos. Y nos hemos hecho escuchar, lo mismo en las redes sociales y en medios de prensa internacionales, que ante funcionarios del gobierno cubano (incluyendo el presidente de Cuba), de la administración estadounidense o del Parlamento europeo

Desde nuestro aparentemente reducido campo de acción, y sin recibir subsidios ni fondos externos, hemos formado parte de iniciativas conjuntas como la declaración en contra de la nueva ley mordaza (Decreto-Ley 370), y colaboramos con organizaciones como Archivo Cuba y La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba. 

Hemos lanzado campañas para llamar la atención sobre la destrucción de la familia cubana y de sus valores más sagrados en las últimas décadas; estrategia demoledoramente exitosa del régimen de La Habana para dividir a los cubanos. Hemos recaudado fondos, incluso en plena pandemia, para ayudar a nuestros miembros más necesitados. Y todo ha sido el resultado de mucha dedicación y sacrificio personal, y sobre todo gracias al apoyo de muchas personas y organizaciones de buena voluntad.

Porque no hay como los tiempos difíciles para saber el valor de cada cosa y de cada cual.


* Título del artículo tomado del poema homónimo de Heberto Padilla.


Galería:

Annarella O’Mahony lee La imposición del silencio (Hypermedia, 2016), de Waldo Fernández Cuenca

Annarella O’Mahony lee La imposición del silencio (Hypermedia, 2016), de Waldo Fernández Cuenca.




Vacaciones forzadas - Carlos Ramírez Durades

Vacaciones forzadas

Carlos Ramírez Durades

He continuado denunciando el castigo ilegal del gobierno cubano a los profesionales, condenados a ocho años de separación familiar; así como el trabajo esclavista en las misiones médicas


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