Agua de bollo

Los guionistas de Caso cerrado están a otro nivel. Son prodigios en el género telerrealidad. Llevan casi 20 años invictos en el vidrio, articulando los guiones más soberbios —cuando no absurdos— en una oda resolutiva de conflictos de abogacía paródica. Se merecen un bombochíe, por qué no.

Para hacer televisión, incluso televisión chatarra, se necesita un equipo de lujo con gente talentosa, gente como la abucheada Doctora Ana María Polo: mujer, cubana, americana, sobreviviente del cáncer, lesbiana, abogada, cantante, toda una vedette. Aunque a todos nos parezca muy mediocre, esa señora es un crack en el stage televisivo latino.

Decidimos reservar un lugarcito para su programa acá en la columna: crecimos con Caso cerrado, antaño conocido como Sala de parejas (2001). Fue de los primeros programas latinos pirateados (primero en VHS, luego en DVD, y actualmente en el Paquete Semanal) y consumidos por la comunidad cubana, desde entonces y hasta ahora.

Nuestros padres solían sulfatarse con los casos que remediaba la Dra. Polo en aquel plató, se insultaban con los aprietos de los demandados, sufrían con los piñazos que se repartían los litigantes, las situaciones desmejoradas de los testigos, la simulación; en fin, la bufonada.

Cómo no dedicarle un tiempito…

Dejamos acá la adaptación de un caso (lo hemos trastocado solo un poco), acontecido en los predios de dicho programa hace aproximadamente un año. Nos llamó la atención por su vigencia en el ámbito de la cultura otaku, cosplay y anime en Internet. La esencia del caso es un verdadero hito del absurder, una joyita que esperamos disfruten.

Participan, por actos:

Dra. Polo (DP)

La hermana demandante (A)

La hermana demandada (B)

Los expertos de siempre


Agua de bollo

El proverbio inaugural ex profeso

DP: “De dos hermanas, siempre hay una que observa y otra que baila” (Louise Gluck).

Que pasen los litigantes…


Primer acto: la hermana demandante

DP: Bienvenidas

A: Hola, Doctora Polo.

B: Gracias, Doctora.

A: Lo de mi hermana no tiene perdón de Dios. Vengo a demandarla por robo a la propiedad intelectual. Me ha jodido el negocio, ha incautado mis clientes y ahora nadie, absolutamente nadie, Doctora Polo, desea adquirir mi popular Agua embotellada de Manko. Exijo que deposite en mi cuenta la suma de 50.000 dólares por los daños y perjuicios ocasionados a mi negocio.

DP: ¿Manko, dices?

B: Eso es mentira, Doctora. ¡Ella es una embustera!

A: Déjame hablar. Sí, Doctora Polo, agua de manko o agua de bollo, es lo mismo: agua de mi toto que es, para los efectos de mi cultura, sagrado.

DP: Oh, mira tú, ¡qué interesante! Agua sagrada de la fuente del toto de la Juventud (risas). ¿Cómo es la relación con tu hermana? Noto que son hermanas gemelas…

A: ¿Mi relación con ella? Normalmente hostil, como la de Touka y Ayato. No nos parecemos en nada. Ella tiene trastornos serios de la identidad. Me copia mucho. Cree que yo soy ella, en una realidad alterna.

DP: Ustedes son fans de la cultura japonesa, ¿no?

A: A ver, Doctora, yo desde hace cinco años formo parte de una tribu urbana de otakus online, donde socializamos nuestras pasiones por el cosplay, el anime, el manga, el fanart, los cosmakers. A la sabuesa de mi hermana nunca le ha interesado nada de esto. Ella solo piensa en metálico. Tiene el factor humano disipado.

B: ¡Disipado tiene ella el útero, Doctora Polo!

DP: Chiquilla, cállate, deja a tu hermana que hable (golpeando firmemente el mazo). Todavía no es tu turno.

B: Perdóneme, Doctora.

A: Gracias Doctora, esta heredó los genes oscuros de la familia. Yo comencé hace dos años mi carrera como influencer en Instagram. Llevaba tiempo ganando adeptos por practicar mi propia ideología: soy una otaku a la sanación espiritual del agua corporal. Decidí, desde mi propia red social, instigar a las personas a seguir mi filosofía de vida. Para ello solo debían consumir mi gloriosa agua de manko: proveniente de mis baños vaginales mensuales, un elixir que ha recorrido todo mi cuerpo (sin jabón u otros productos de aseo), que ha sido recolectado, filtrado y embotellado para el disfrute y sanación de mis clientes. Es infalible, Doctora Polo.

DP: Ah, con que era literal lo del agua de bollo… (risas).

A: Mi agua debe usarse para fines sentimentales, Doctora Polo, y en ningún caso debe beberse. El primer lote, de mil frascos de agua a 30 dólares cada uno, se agotó en apenas dos horas. Todas las ventas fueron online. Youtubers, cosplayers e influencers adquirieron mi pócima secreta, e incluso realizaron reservas para el próximo lote.

B: ¡Estafadora que eres!

A: Obviamente toqué el cielo con mi agua de manko embotellada, Doctora. Polo. No pasó mucho para montar mi gran conbini online y que todos me llamaran senpai. Pero mi hermana gemela es una baka envidiosa. Pirateó mi modelo de negocio, crackeó mi website para ventas, reprodujo la identidad de mi producto, y sacó al mercado otaku una nueva fórmula completamente alterada, que ha hecho que pierda a todos mis clientes.

B: Perra malparida, eso es mentira.

DP: Explícame cómo perdiste a todos tus clientes.

A: La esquifosa de mi hermana realizó una variación muy grave en mi fórmula, Doctora. ¿Cómo pudiste, eh? (señalando a su hermana, la demandada) ¿Por qué sacaste al mercado, mi mercado, el agua de “Cuero Fatale”? (de fondo, una melodía apesadumbrada sostenida, para cortarse las venas). Doctora, esto es un ultraje muy grande (la demandante solloza). He luchado mucho por mi negocio para que ella venda esa agua de culo, de SU CU-LO, literalmente, haciéndola pasar por mi agua de toto, MI TO-TO.


Agua de bollo

Segundo acto: la hermana demandada

DP: ¿Cómo respondes a la demanda?

B: Si mañana muero que me mate un sueño, Doctora Polo. Yo no le voy a pagar nada de nada a ella. Ella será la mayor, por solo un minuto, pero yo soy la más capaz. La idea del elixir corporal es mía. La única ladrona aquí es ella. El agua de manko y de “Cuero Fatale” son prácticas arcaicas. Solo que fue a mí a quien se le prendió la lumbrera de llevarlas a cabo en un negocio online para la comunidad otaku.

DP: Cuánta verdad hay en eso que alegas…

B: Mucha. Toda. Absoluta verdad. Le explico: yo hablo dormida, Doctora Polo. Almaceno en mi subconsciente todas mis ideas, mis demonios, mis aspiraciones. Soy tímida para compartirlas. Por eso solo me confieso en los brazos de Morfeo. Él es mi único confidente, a él fue a quien le revelé mi idea de comercializar el elixir. Para mi desdicha, esa misma noche mi hermana gemela acompañaba mis horas de sueño. Me escuchó hablando dormida con Morfeo y perpetró mi fantasía, sustrajo mi negocio.

A: Doctora Polo, eso no es tan así.

DP: Espérate, deja que ella termine.

B: Por eso perpetré su web de ventas y comencé a promocionar mi agua de “Cuero Fatale”, que ya le digo, Doctora, supera con creces a su agua de bollo. Yo exijo que se me pague la suma de 100.000 dólares y se me ceda el derecho de la marca y propiedad de autor.


Tercer acto: los testigos

DP: Que pase el testigo de la demandante…

X: Hola. Yo solo vengo a decir que soy fanático de Naruto y me metí a seguir, por carambola, a la diosa del elixir para nutrirme de su energía. Sin ser tan devoto, degusté el agua de “Cuero Fatale” y he pescado una terrible giardiasis, Doctora Polo. ¿A mí ahora quién me paga el Medicare? Mi seguro ya no alcanza para pagar el tratamiento. Estoy desnutrido, Doctora Polo, míreme.

DP: Que pase el testigo del demandado.

X: Doctora Polo, todos me conocen en Fortnite como el caballero defensor de los sueños de los otakus. Vengo a legislar el derecho del elixir de la princesa gemela del agua de culo. Lucharé hasta la muerte.

DP: Producción tiene un video. Fácilmente se puede observar el procedimiento de extracción del agua de culo que la demandada ha estado comercializando sin permiso. Esto me parece inaudito, además de antihigiénico.


Agua de bollo

Cuarto acto: los expertos

DP: Que pase la psicóloga Dra. Vivian González…

Dra: Aquí hay un evidente problema de alienación, Doctora. Polo. La demandada sufre de evasión social, pensamientos delirantes y baja autoestima, ya no solo a causa del éxito de su hermana gemela mayor sino, probablemente, como consecuencia del exceso de consumo de anime.

DP: Que pase el Dr. Misael González…

Dr: Buenas, Doctora Polo. Gracias por la invitación. Solo quiero decir que el agua proveniente de las zonas excretales afecta corrosivamente la salud si es consumida. Esto puede ser el comienzo de un brote de enfermedades infecciosas dentro de la comunidad de otakus (jóvenes de entre 13 y 25 años de edad).

DP: Que pase el teniente Peñate…

Tte: Muchas gracias, Doctora Polo. Puedo apresar en este minuto a la demandada por atentar contra la salud de la población y difundir enfermedades congénitas.


Epílogo: he dicho

DP: Le concedo la demanda (apuntando a la demandante). Tu hermana debe pagarte la suma de 50.000 dólares por daños y perjuicios a tu negocio y, además, debe pagar una multa de 15.000 dólares por atentar contra la salud de la población poniendo en el mercado semejante aberración de agua.

Tú eres una insolente y una enferma mental (refiriéndose a la demandada). Mandaré a que te hagan una evaluación para meterte en un Hospital Psiquiátrico. Estás loca, mija.

He dicho: Caso errado (golpea con ímpetu el mazo).

Ande con cuidado. Edúquese lo más que pueda. Respete para que lo respeten y que Dios los bendiga a todos.





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Especulaciones sobre el fallo de los VPN en Cuba

Lesstúpida Cubana & Paolo De Aguacate

Algo está claro: la conexión a Internet, como casi todo en Cuba, es anormal. Es como si una nube negra estuviera posada todo el tiempo sobre nuestra conexión. Aunque estemos adaptados a esta continua relatividad, no hay cómo ponerse apolítico: todos los caminos conducen al totalitarismo.


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