Tania Bruguera

Apuntes a lo político en el arte cubano emergente

Al desplazar los contenidos políticos del objeto al cuerpo, se afecta sobre todo ese lenguaje cínico, armado de eufemismos, que modera el arbitraje cultural en la isla. Lo que antes figuraba como censura se advierte ahora como represión, abuso, violación de derechos cívicos. El arte político desnuda a la política misma.

Jorge Peré

¿Dónde quedó el compromiso?

¿Qué implica estar comprometido y qué formas adopta el compromiso en el proceso político cambiante que rige nuestro país? ¿Existen todavía las condiciones de credibilidad y encantamiento ideológico que originaron en nuestro espacio la aparición de una generación comprometida?

Reynier Leyva Novo

Cambio

¿Se puede anular la experiencia vivida por medio del cambio? ¿Podremos rebasar sin traumas, aquí en la isla, la llegada de una lógica de consumo apresurado, donde se vive de desechar constantemente? ¿Estamos preparados para renunciar a esa memoria afectiva por los objetos a la que nos ha acostumbrado la precariedad?

Alejandra Glez: la polaroid que nos debíamos - Jorge Peré

Alejandra Glez: la polaroid que nos debíamos

Este no puede ser sino un texto poscrítico. Quizás el texto más vivencial y anecdótico que haya escrito jamás. Podría resumirse así, impúdicamente: Alejandra Glez y Jorge Peré conviven desnudos, durante un año, sin despertarse el más mínimo instinto sexual. He aquí la sinopsis. Les ruego tenerme paciencia.

Un Miami apócrifo y una Habana mentida: ¿dónde está la diferencia? - Jorge Peré

Un Miami apócrifo y una Habana mentida: ¿dónde está la diferencia?

Janet Batet y Andrés Isaac Santana comparten más de un criterio y una admiración confesada. En cambio, no logran ponerse de acuerdo cuando se trata de enjuiciar el arte producido en la Isla. Donde uno prodiga dádivas, la otra se muestra reacia y llevada por el sarcasmo. Si se tratase de hallar un criterio de verdad, ¿dónde encontrarlo?

Sedición Juan Gabriel Capaz

Sedición, que no seducción

Sedición (Casa de México, octubre, 2019), de José Gabriel Capaz. No seducción: forcejeos con el canon insular y sus trivialidades. La renuncia a una pintura sin cualidades, sin propósitos más allá del efecto retiniano. Soslayar los sitios comunes de la pasarela emergente, su erótica existencia. Retomar la pintura como espacio para el debate filosófico.