Apenas se sabe (detalle), 2008. Rubén Rodríguez.

Mulata blanconaza

De gente como yo se burlaban, haciendo hincapié en la cuestión sexual sobre todo: “Singa, que a base de pajas se te va a llenar la cara de granos”… “Empátate aunque sea con la más fea de la escuela a ver si, por lo menos, no te mueres señorito”.

Instagram

Un paseo por Instagram

Instagram opera como un mecanismo que genera paquetes personalizados y mixtos de golosinas de pequeño formato. A continuación, voy a descargarle a comentar un poquito sobre cuatro pintores que me atraen sobremanera, y a los que llegué exclusivamente por Instagram.

Virgilio Piñera

Virgilio Piñera, el perfume de la piña

Piñera se empeñó en una empresa expresionista y ‘povera’, alternativa a lo que se esperaba de un escritor cubano. Es como Rafael Blanco y Arístides Fernández. Ni siquiera es como Fidelio Ponce: más cómodo de manejar a la hora de implementar las conspiraciones de los lugares comunes nacionalistas.

Luis Manuel Otero

Luis Manuel Otero: el trapiche

Luis Manuel Otero es el artista más constante de mi generación. El que mejor ha sabido darle sentido a sus trabajos desde la actitud y no desde la teoría. Ahora mismo, está dispuesto a lo peor con tal de defender al artista que es, con tal de ejercer un derecho que todos tenemos y que algunos tememos.

Fidel Castro

Mis notas a dos viejas cartas a Fidel

Han pasado 50 años de esas dos cartas. Fidel ha muerto. Cuentan que José Lezama Lima, en 1959, dijo que nadie decía la palabra patria como “ese muchacho”. De tanto pronunciarla, Fidel visualizó la patria como un caballo, incansable como él, montado a pelo y sin lugar para otro en el lomo.