Fidel Castro

Mis notas a dos viejas cartas a Fidel

Han pasado 50 años de esas dos cartas. Fidel ha muerto. Cuentan que José Lezama Lima, en 1959, dijo que nadie decía la palabra patria como “ese muchacho”. De tanto pronunciarla, Fidel visualizó la patria como un caballo, incansable como él, montado a pelo y sin lugar para otro en el lomo.

Julio Llópiz-Casal

Hombres de negro futuro

Nada peor le espera a un abusador disfrazado de mesías que lo perecedero de su disfraz. Puede aplastar y atemorizar en vida, pero eso que llamamos destino consiste, sobre todo, en que no hay control alguno sobre cómo nos leerán aquellos que nos van a suceder.

Julio Llópiz Casal

El mar, una y otra vez

La relación de esta isla con el mar ha sido hostil y erótica. El Condón de La Habana es un proyecto en fase de desarrollo que no impide lo importante. Una isla puede ser eso: un espacio vivencial que necesita especialmente del afuera, y que también necesita exteriorizar, vomitar, drenar… El isleño ideal es un ave migratoria.

Hamlet Lavastida

El autobús mágico

Dentro de ese autobús, los policías intimidaron, golpearon, gritaron, arrebataron pertenencias. Probablemente aquella guagua, después de las 12, volvió a ser una calabaza. Y ellos tal vez volvieron a ser ratones. Ojalá que se trate de miedo e indolencia, que siempre son enmendables. Yo necesito creer que así es.

Julio Llópiz-Casal

Carta abierta al miedo

Hermano mío: claro que te perdono. Por supuesto que no estás hablando mierda, y tampoco es verdad que estas cosas no te interesen: eres cubano, estas cosas siempre serán asunto tuyo. Tienes razón en todo, pero me siento obligado rectificarte algo: el miedo en Cuba no es abstracto. El miedo en Cuba es muy concreto.