sexo y literatura

Obscenos pajeros de la noche (II)

En La Habana los pajeros salen por lo general a la caída del sol. A los de la calle G, cerca de la Facultad de Filología, se les puede adivinar colocados entre los árboles, fingiendo que leen un libro o que revisan un mensaje en el teléfono. El caminante no avisado puede confundirlos con estudiantes universitarios.

Obscenos pajeros de la noche

Obscenos pajeros de la noche (I)

Los pajeros son nocturnos por esencia. Sus lugares de desempeño pertenecen a dos ámbitos distintos: el teléfono móvil y el muro protector o los matorrales de algunos parques. En La Habana, WhatsApp, Facebook Messenger y Skype están ayudando a los pajeros.

Obsesiones ciertas (I)

Algo de Henry Miller y de Sebald, pero además de Godard y hasta de David Lynch, tenía el reparador de teléfonos públicos que, una tarde opaca de 2013, llamó a mi casa para preguntarme cómo podía obtener algunas películas sobre las que escribí en Sexo de cine.

Colegio de Inspectores 2019

¿Será cierto que en el Colegio de Inspectores se hablaría también de literatura? ¿Y que para los cultivadores del reguetón se había diseñado un curso de poesía juglaresca medieval? ¿Y que iban a regularse las zonas mostrables del cuerpo humano desnudo, de acuerdo con el sexo?

Parque wifi

Fue en el parque Córdoba donde al fin conocí personalmente (antes, por e-mail: él en Sri Lanka y yo en el suburbio de Santos Suárez) al británico Royston Ellis, poeta medio beat y viajero, amigo de John Lennon y Cliff Richard, el autor de “Devil Woman”.